HACIA EL 2011
¿No es suficiente el actual gasto público?
Se está metiendo mucho dinero en inversión pública y sin duda se podría hacer más, pero la situación actual es mejor de la que teníamos hace cuatro años. De todas maneras, el Estado debería invertir más, mucho más, sobre todo en infraestructura.
¿Qué clase de infraestructura?
Hay estudios que demuestran que una familia rural duplica su ingreso cuando tiene agua, telecomunicaciones y caminos. Este dato bastaría para que nos preguntemos qué hacemos con esa payasada de Sierra Exportadora, en lugar de estar pensando en un programa serio para atraer inversión privada a la construcción de infraestructura. Un programa así permitiría maximizar el uso de los recursos públicos y al mismo tiempo financiar proyectos. Eso tendría un gran impacto en las zonas pobres rurales.
¿Por qué crees que no se hace eso desde el Estado?
Porque para eso se requiere mejor gente en el Estado, y también un MEF menos hacienda, menos cajero, y más economía.
¿Es muy cauteloso el MEF?
¿Cuál es la visión del MEF? Como me han metido un par de golazos de media cancha con esos proyectos de asociación público-privada del tipo IRSA, mejor me cuido y acaparo todo. Al final, el MEF prefiere que las carreteras las diseñe el ministerio y las ejecute el Estado, a que venga un operador privado e invierta. Por eso avanzamos con lentitud y no retrocede la pobreza.
¿No es por falta de proyectos?
Hay un montón de proyectos. Hay que empujar incluso los proyectos que no son rentables para un inversionista privado. Allí se debe ir a una cofinanciación. El Estado pone plata pública y el proyecto se vuelve rentable. Lo que no se puede hacer es seguir con el esquema de sacar a oferta una carretera por aquí y otra por allá. Si se quiere tener un operador de primer nivel, hay que sacar y ofrecer 15 carreteras. Un operador de primer nivel no va a venir por una obrita de 3 o 4 millones de dólares mal diseñada.
¿Se debe incrementar también la inversión en programas de alivio a la pobreza?
Se debe evaluar la calidad de la intervención pública y el impacto que tiene tal o cual programa. Juntos, por ejemplo, supuestamente va a los pobres extremos de las zonas rurales. Creo que es un error limitarlo a esos sectores. Se podría hacer crecer Juntos para que llegue a más población, en lugar de estarle dando a esta esas ridículas bolsas de alimentos.
¿Es más eficiente entregar dinero directamente?
Es mucho más eficiente. Cuando se le da dinero, la gente puede optar en qué se lo gasta. Cuando se le da un vaso de leche, solo le queda tomarse ese vaso de leche. Le da mucho más bienestar a la persona poder optar. Es un paternalismo absurdo pensar que la gente es tan minusválida que no sabe cómo gastar cien soles de la mejor manera posible para su familia. La gente está mucho mejor capacitada para saber cómo se gasta sus cien soles que un señor que está sentado en un ministerio.
NARCOTRÁFICO Y ANTISISTEMAS, LOS PELIGROS
¿Cuánto tiempo más podemos seguir creciendo a 7%?
Años, décadas. Claro que la podemos embarrar. En el año 2006, por ejemplo, estuvimos a punto de embarrarla. Hay que mirar lo que pasa en Venezuela. Chávez, que tanto habla de la pobreza, tiene una inflación reportada de 25%. Eso claramente le quita ingresos a la gente más pobre. Aquí en el Perú, las fuerzas políticas antisistema están muy bien organizadas, y no creo que se expresen solo a través de Humala.
A propósito de inflación, ¿cuánto debemos alarmarnos por su subida en los últimos meses?
Yo creo que el BCR sí va a conseguir que la inflación regrese a la meta. No lo va a hacer este año, pero sí lo va a hacer hacia finales del próximo. Es obvio que es más sencillo reducir la pobreza creciendo a 9% con inflación de 2%, que creciendo a 6% con inflación de 4%.
¿Qué equivocaciones debería evitar este gobierno?
El riesgo político es, sin duda, el riesgo mayor. Lo que hay que evaluar es cómo nos proyectamos al 2011. ¿Volveremos a tirar los dados, como en el 2006, y esperar con los dedos cruzados?
¿Ese es el nubarrón más serio?
Otra cosa que me produce pesimismo es el narcotráfico. El 2005, el tamaño del negocio en el Perú era de 2 mil millones de dólares. Solo la exportación de oro era más grande que el narcotráfico ese año. Ahora su valor debe de ser mayor, pues hay un aumento de productividad en el VRAE y en el Monzón, por transferencias tecnológicas de los colombianos, que están viniendo a enseñarnos a hacer cocaína.
No se está haciendo mucho en lucha contra el narcotráfico.
El narcotráfico se mete en jueces, en congresistas, en asesores, en ministros y viceministros Es un problema gigantesco de economía y de política. Esto puede llevar a poner en duda el futuro del país. Pero en general, a la larga, hay más razones para ser optimista.
¿Cuál es la clave?
Lo que hay que hacer es buscar la manera de que esta nueva industrialización de otra gran parte del mundo --Asia, Rusia, Europa del Este--, que vuelve a beneficiar a nuestro país, sea una industrialización que nos deje bases más sólidas para el crecimiento y que no sea otra oportunidad perdida.