El último viernes por la noche, tres delincuentes, entre los que estaría un sujeto que recién había salido de la cárcel, ingresaron al cuartel militar 5 de Julio, en el distrito de Corrales, con la intención de robar las piezas de un puente Bailey.
Para ello esperaron la noche y, luego, de manera sigilosa lograron escalar la pared más cercana al almacén del recinto militar.
El plan de los delincuentes iba bien para sus intereses hasta que un soldado que estaba de guardia se dio cuenta de su presencia y les ordenó que se detuvieran. Al darse cuenta de que los extraños no le hacían caso, el soldado disparó, pero su tiro fue respondido por los ladrones que portaban pistolas.
La balacera se hizo entonces más intensa debido a que otros soldados se unieron al tiroteo. Ante esta situación, los delincuentes huyeron y dejaron abandonada en la calle parte de las piezas que habían sustraído, así como el mototaxi que usaban para trasladar las piezas.
El jefe de la Unidad del Batallón de Ingenieros Blindado de Combate 211 ordenó retuvieran el mototaxi y las piezas que dejaron abandonadas los delincuentes, pero al inspeccionar el almacén del cuartel se percató de que faltaban piezas del puente Bailey.
La denuncia del robo fue asentada por los militares en la comisaría de Corrales, donde los policías descubrieron que el mototaxi pertenecía a Huber Paúl Jiménez Vílchez, (a) 'Pelón'. Este sujeto recién había salido del penal de Puerto Pizarro y goza de libertad condicional.
La investigación policial logró determinar que parte del puente había sido vendido a Rodolfo Catalina Infante Carrasco (43), que vive en el asentamiento humano Salamanca. El comerciante confirmó que las piezas las había comprado a dos sujetos por 260 soles.