Especial CRIADERO DE INSECTOS
Por Tomás Unger
A 25 minutos en bote de Iquitos, menos de 10 minutos del pueblo de Padre Cocha, se encuentra Pilpintuwasi. El lugar, cuyo nombre quechua significa "Casa de Mariposas"*, es un criadero y albergue de animales que vale la pena visitar. De las 5.000 especies de mariposas que tiene el Perú, alrededor de 2.000 se encuentran en la Amazonía, lo cual le da un toque espectacular de color a la selva.
A diferencia de otros animales, que tratan de pasar inadvertidos, las mariposas durante su breve vida alada lucen sus colores. Tal vez la más llamativa --la gran morpho emperador, de unos 14 centímetros-- cambia de color de acuerdo on el ángulo de la luz.
Las mariposas pertenecen al orden de los lepidópteros, que viene del griego: alas con escamas. Producto de la evolución de los pelos, las escamas de la mariposa son pequeñas láminas de una fracción de milímetro cuya estructura refracta la luz.
Debido a que la mariposa es muy frágil, el registro fósil es pobre, pero está comprobado que a fines del Cretáceo, hace 65 millones de años, ya había mariposas; su origen evolutivo parte de las polillas primitivas, habiéndose encontrado alas de insecto con escamas en fósiles jurásicos de hace 190 millones de años. La mariposa más antigua existente fue encontrada en un pedazo de ámbar dominicano de hace más de 25 millones de años (amarilla con negro, parecida a la Monarca, pero más pequeña).
LA METAMORFOSIS
Uno de los aspectos más interesantes del pequeño zoológico y criadero de mariposas es la posibilidad de observar uno de los fenómenos más fascinantes de la naturaleza: la metamorfosis completa.
Las mariposas pertenecen a los insectos holometábolos (del griego: "mutación completa") que pasan por cuatro etapas totalmente distintas en el curso de su vida. La primera es el huevo, que al cabo de un período de entre 4 y 10 días se convierte en larva u oruga. Provista de seis patas básicas con ganchos y hasta seis auxiliares, la oruga se dedica a comer y evitar que se la coman. Para lo primero tiene una mandíbula potente, generalmente diseñada para comer hojas (algunas comen insectos).
Para defenderse tiene diversos recursos: desde falsos ojos en la cola hasta espinas y secreciones de miel que atraen hormigas para que la defiendan.
Tras una vida que puede durar hasta 120 días, la oruga pierde su piel y se convierte en crisálida o pupa. Para entonces en su interior ya se empezaron a formar las alas y ha quedado una amplia reserva de alimento.
Al alcanzar su madurez la oruga deja de comer y busca una posición, generalmente debajo de una hoja, para adherirse con un fortísimo pegamento, cuya naturaleza hasta ahora no se conoce. Una vez anclada pierde sus capas exteriores y se convierte en una crisálida inmóvil, dentro de la cual crece la mariposa.
En nuestro clima, dependiendo de la especie, la crisálida demora entre 5 y 40 días en madurar. En climas templados puede pasar todo el invierno.
LA MARIPOSA
Una vez madura, la crisálida se abre y deja libre a la mariposa, que en algunos casos requiere hasta tres horas para que la sangre llegue a sus alas y las extienda. Este es el comienzo de la parte más espectacular de su vida, casi siempre muy breve. La mariposa es la encargada de reproducirse y mantener la especie.
Provista de palpas, órganos sensibles a las feromonas**, inicia el vuelo para detectar a su pareja. Con cuatro alas, enganchadas dos a dos, la mariposa es maestra de la aerodinámica, con diversos recursos para maniobrar en el aire. Generalmente sus alas tienen un vivo color por un lado, fácilmente visible para su pareja y que advierte a los predadores que contiene venenos. Cerradas las alas, frecuentemente tiene pintados otros recursos, como ojos de lechuza, para espantar al enemigo.
Los colores del ala generalmente tienen dos orígenes: los oscuros son pigmentos, mientras que los vivos iridiscentes, azules, verdes y rojos están dados por la estructura microscópica de las escamas. Esta estructura, que refracta la luz en diversas frecuencias, ha sido aplicada en la fabricación de diodos emisores de luz de colores.
Algunas mariposas tienen una vida muy breve, al punto que no tienen tracto digestivo y traen una reserva de alimento en el abdomen que les permite vivir un par de días, lo necesario para reproducirse.
Al otro extremo están las mariposas migratorias, como la monarca mexicana que vive hasta un año y llega a migrar más de mil kilómetros.
PILPINTUWASI
Las mariposas figuran entre los más importantes polinizadores, junto con otros insectos como las abejas. Las que se alimentan de néctar visitan las flores polinizando diversas especies de plantas.
Por otra parte, cada especie de mariposa tiene un reducido número de plantas que le sirven de alimento, donde ponen sus huevos, para que luego las voraces orugas coman las hojas y cuelguen en ellas la crisálida, de la cual saldrá la mariposa para reanudar el ciclo.
En el zoológico-criadero de Pilpintuwasi se puede observar todo el proceso con plantas seleccionadas de acuerdo con las preferencias de cada especie.
En 18 hectáreas de selva, a orillas del río Nanay, se crían en este momento 43 especies de mariposas. En un pequeño laboratorio se encuentran los huevos, orugas y crisálidas de donde saldrán las mariposas que vuelan en los terrenos del zoológico.
En el ámbito nacional, se calcula que el Perú tiene 5.000 especies de mariposas, de las cuales más de 2.000 están en la Amazonía, con las demás distribuidas a diferentes alturas y climas.
En el criadero de Pilpintuwasi, están las más espectaculares, como las diversas variedades de la morpho iridiscente, las Heliconius con brillantes manchas rojas, especies con cola de golondrina y las con ojos de búho, entre muchas otras.
Si bien es posible ver volar a las mariposas en toda la selva y ceja de montaña, la cantidad y variedad que se puede ver juntas en Pilpintuwasi es única.
Como beneficio adicional para quienes gustan de la naturaleza, Pilpintuwasi es también un albergue de animales, adonde van a dar cachorros que han perdido a la madre y animales heridos. Entre los huérfanos que se han criado hay monos, uno de ellos hábil ladrón entrenado por pirañitas humanas, que a su vez ha enseñado a robar a su compañero. Hay un tapir, un oso hormiguero, un perezoso, un otorongo y varios guacamayos, entre otros.
Un pedazo de selva con un concentrado de mariposas que, además de ser un espectáculo, es una lección de entomología al mostrar el proceso completo de metamorfosis en su medio natural.
El criadero de mariposas es el único en el Perú, pero no en el mundo. En EE.UU., Canadá y Costa Rica existen zoológicos de mariposas, así como en Europa y Asia. En todos ellos se crían aquellas especies para las cuales se ha logrado cultivar las plantas que requieren a fin de mantenerse.
El de Nanay, que ya ha cumplido seis años***, único zoológico criadero en Sudamérica, es fácilmente accesible desde Iquitos y bien merece una visita.
* El nombre fue traducido al quechua porque en la región "casa de mariposas" en castellano es sinónimo de burdel.
** Las feromonas son hormonas sexuales cuyo olor captan los órganos olfatorios que tienen las mariposas bajo las antenas.
*** El albergue y criadero fue creado por la doctora austríaca Gudrun Sperrer, que lleva 26 años en la región.