Por Fernando Vivas
Mónica Cabrejos tiene agallas, personalidad y tesón, pero los buenos resultados de su trabajo se le suben a la cabeza y la marean. El domingo, por ejemplo, por poco le vomita en la cara a Jaime Bayly. Este le hizo algunas preguntas antipáticas, pero ella podía responderlas sin llevar la entrevista a una bronca gratuita.
En fin, el incidente es secundario porque Bayly se replegó para evitar un feo desenlace, pero lo que me llama la atención es que Mónica crea que la aspereza es el único camino al estrellato chollywoodense, que tal es su ambición. ¿Acaso esta periodista es tan fatalista que cree que para encarar a Laura y a Magaly hay que parecerse a ellas?
Ya la vedette, luego animadora, actriz y ahora periodista de espectáculo, en ese desorden de vocaciones, había sacado sus garras para arañar a Johanna San Miguel, su rival de "Primera edición", por no tener título de periodista como ella. Critiqué entonces su jactancia discriminadora y me respondió exaltada, creo que sin entenderme.
La prueba de que esa bronca era inútil es que no le valió a Mónica para ganar a Johanna. Le ganó poco después, en buena lid, demostrando con sus dos contundentes denuncias sobre la mendacidad de "Laura en acción" y el seudoampay de Magaly, que San Miguel, como buena y divertida actriz que es, en realidad actúa un oficio que no la compromete y del que se mantiene distante, y por eso se agota en naderías mexicanas y sosos reportes locales.
En cambio, Mónica y su reportero César Seijas se fajan para hacer sus notas, lo que merece una felicitación. Lo que tienen que hacer ahora es pulir su enfoque teórico y ético para sustentar sus hallazgos. Por ejemplo, discrepo de Mónica cuando dice que Magaly debió hacer un seguimiento hasta que Tenchi Ugaz y la 'Gata' cayeran.
El quid del asunto está en que Magaly anunció un ampay que, en rigor, no era tal, o sea, mintió. Esto lo digo sin salirme del marco que la propia Magaly se ha impuesto. Pero si Mónica trata de recusar la invasión de privacidad en general, como otros hacemos, pues le recomiendo repensar serenamente el tema. Hasta ahora sus hallazgos han sido valiosos para hacer la pantalla menos turbia.