Concejo distrital de La Victoria dice que locales eran riesgo para la salud y seguridad de vecinos
Con la finalidad de proteger la salud de sus pobladores y empezar a poner orden en su distrito, el Concejo de La Victoria, en coordinación con la policía, clausuró y tapió los ingresos de nueve locales de reciclaje que trabajaban desde hace cuatro años sin licencia de funcionamiento.
En dos de los establecimientos cerrados trabajaba casi un centenar de personas que se dedicaban a reciclar 400 toneladas de residuos sólidos. El primero, ubicado entre los jirones Abtao y Bausate y Mesa, era un local construido para un centro comercial. En ocho puestos, los recicladores operaban desde muy temprano por la mañana, en condiciones deplorables de higiene.
En el segundo, de propiedad de Janet Pedreros y ubicado entre el mismo jirón Abtao y Humboldt, la policía encontró no solo objetos en desuso. En ese lugar se logró incautar 70 kilos de cable de cobre, presuntamente robados. El esposo de la dueña del local, Carlos Dávila, confesó que los había comprado y que presumía que tenían un origen ilícito.
ALTO RIESGO
Los depósitos, atestados de botellas de plástico, papel, cartones, y hasta balones de gas, constituían un foco infeccioso ubicado a solo dos cuadras del hospital Guillermo Almenara. Según la Municipalidad de La Victoria, la acumulación de material inflamable también representaba un grave riesgo, situación que se veía agravada porque dichos locales colindaban con puestos de venta de lubricantes.
La operación estuvo dirigida por la fiscal Cecilia Vásquez.