Techos impropios
Señores Directores:
La increíble farra descubierta en el Banco de Materiales (Banmat) demuestra que el Estado no puede, ni debe, ser empresario. Desgraciadamente, las instituciones públicas son botines de los gobiernos de turno. Por más esfuerzo que hagan algunos miembros del Poder Ejecutivo para impedir la corrupción, esta es una institución muy arraigada en nuestro país, y el mejor ejemplo es el Congreso de la República, donde muchos de sus integrantes, por no decir la mayoría, se sirven del cargo en lugar de servir al país. Recuerdo al Banco Industrial, el Banco Agrario, el Banco Minero, el Banco Popular, que por malos manejos hubo que liquidarlos. ¿Seguirá el Banco de Materiales este camino?
Atentamente,
ÓSCAR BELLINA MARÍN
DNI 09076521
4La corrupción es un grave problema que suele asolar a las empresas estatales, aunque no es la única consideración para replantear su futuro. Ahora bien, en el caso del Banco de Materiales ha sido tan extrema que obliga a pensar en su completa reestructuración, que podría ser como banca de segundo piso, o en la transferencia de sus funciones a otra entidad.
No era de la Villarreal
Señores Directores:
El 7/4/2008, en la nota "Ni los hospitales ni Biblioteca Nacional se salvan de la contaminación sonora", publicaron el siguiente texto: "Explicaron que desde hace dos años alumnos y profesores de la Facultad de Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional Federico Villarreal han creado un taller de investigación sonora en radio (Isonar) a través del cual vienen diseñando los trazos del mapa sonoro de Lima y para este fin realizan controles mensuales de los ruidos en distintos puntos de la ciudad". En tal sentido, debo informar que la Universidad de San Martín de Porres cuenta, desde febrero del 2006, con un taller de investigación sonora en radio, Isonar, el mismo que ha sido registrado ante el Indecopi el 4 de julio del 2007, tal como lo certifica el registro de la propiedad intelectual número 00046725. Solicito a ustedes la rectificación de dicha información.
Atentamente,
RAÚL BAO GARCÍA
Rector de la Universidad de San Martín de Porres
4El Isonar pertenece, en efecto, a la Universidad de San Martín de Porres y no a la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV). El error fue generado por la propia UNFV. Jorge Lescano, jefe del departamento académico Figae nos ha enviado una carta en la que dice: "Pedimos disculpas por el error involuntario y hacemos votos para que se esclarezca la situación ante el honorable rector de la Universidad de San Martín de Porres".