Fue recibido en la Casa Blanca con vivas en español de parte de fieles latinos. Instó a los obispos a curar las heridas de los escándalos sexuales en la Iglesia
Por Miguel Vivanco. Corresponsal
WASHINGTON. Nadie se imaginó que la presencia del papa Benedicto XVI podría causar tanto júbilo en la Casa Blanca. Cerca de trece mil invitados lo recibieron con aplausos, gritos en español como ¡Viva el Papa! Y hasta canciones alusivas a su cumpleaños. El Sumo Pontífice no pudo ocultar su alegría, por no decir sorpresa, cuando fue presentado por el presidente George W. Bush en el balcón del jardín de rosas.
El sucesor de Juan Pablo II aprovechó la ocasión para exigir "el respeto por la vida en todas sus formas", el derecho de los pueblos a vivir en paz y rechazó el uso de métodos violentos o religiosos para justificar "actos inmorales contra las personas inocentes".
También hizo referencia a la necesidad de "respetar las religiones", evitando su manipulación con propósitos políticos y bélicos. Su santidad pidió apoyar "los esfuerzos pacientes de la diplomacia internacional para resolver conflictos y promover el progreso".
El presidente George W. Bush señaló que en el mundo actual se requiere "abrazar una cultura de la justicia y de la verdad".
Luego, la Casa Blanca y el Vaticano emitieron un comunicado conjunto en el que se asegura que ambos líderes expresaron su esperanza en que se alcance la paz en Medio Oriente y su preocupación por el sufrimiento de la minoría cristiana de Iraq. Señalaron, además, "la necesidad de contrastar el terrorismo con medios apropiados que respeten la persona humana y sus derechos".
Sobre la guerra en Iraq, Benedicto XVI y Bush expresaron su "común preocupación" por la situación del país árabe y, en particular, "por la precariedad en la que viven los cristianos".
Al concluir su visita a la Casa Blanca y tras un prolongado recorrido en su papamóvil, que incluyó las avenidas Pensilvania, Michigan y Massachusetts, el Sumo Pontífice se dirigió a la sede de la Nunciatura para participar de un almuerzo privado con una decena de cardenales. Allí recibió los saludos por su cumpleaños 81.
Para esta ocasión se eligió un almuerzo ligero de estilo italiano. Fabio Salvatore, chef principal del Café Milano -- un restaurante ubicado en el corazón de Georgetown y muy frecuentado por estudiantes universitarios (especialmente hispanos)-- fue el responsable de preparar los platos principales.
ESCÁNDALOS SEXUALES
Horas después se reunió con los más de 300 obispos estadounidenses en la basílica del Santuario de la Inmaculada Concepción, donde habló sobre los escándalos sexuales que involucraron a prelados de ese país con menores de edad y que dañaron la imagen de la Iglesia Católica.
El Papa les recordó a los obispos que deben curar las heridas causadas. "Es una responsabilidad que les viene de Dios, como pastores, la de curar las heridas causadas por la violación de la confianza", afirmó. Asimismo, admitió que lo ocurrido fue "pésimamente gestionado" y reiteró su "profunda vergüenza" por lo ocurrido.
Manos peruanas para el altar
El limeño Carlos Hernández no puede ocultar su orgullo y felicidad por haber participado en la construcción del altar donde el papa oficiará hoy la misa en el estadio National's Park de Washington.
Nuestro compatriota fue contratado por el diácono y carpintero estadounidense David Cahoon para que sea su asistente principal. Durante dos meses ambos dieron forma al proyecto diseñado por John-Paul Mikolajczyk y Ryan Mullen, estudiantes del programa de posgrado de Arquitectura de la Universidad Católica de América.
Hernández salió del anonimato cuando los medios de comunicación descubrieron que los últimos detalles del altar se venían realizando en un humilde taller de la ciudad de Poolesville, Maryland.
"Yo aprendí el oficio de carpintero en el Perú. Mis abuelos y mi padre me enseñaron varios truquitos para lograr la máxima calidad posible y ahora me siento orgulloso de haber trabajado para el Santo Padre", acotó nuestro compatriota.
Agregó que tiene varias semanas trabajando en el proyecto y agradeció la confianza demostrada por los funcionarios de la Arquidiócesis de Washington.
Al cierre del presente despacho se ultimaban los detalles en las cruces de madera y metal que serán incrustadas en la silla papal. Participa el artista Greg Campbell, experto en obras de arte hechas con metal.
AGENDA
Actividades que realizará hoy el Sumo Pontífice en el tercer día de su visita (hora peruana):
[9:00 a.m.] Misa pública en el estadio National's Park de Washington. Se calcula la presencia de 47 mil personas.
[3:00 p.m.] Encuentro con los presidentes de las universidades católicas y superintendentes de educación de la Universidad Católica de América. Se estima la presencia de unos 200 delegados.
[5:30 p.m.] Reunión protocolar con los representantes de otras religiones e iglesias en el Centro Cultural Juan Pablo II. Se anticipa un encuentro privado con religiosas de clausura y laicos comprometidos.