Un informe del Jurado Nacional de Elecciones indica que, hasta el momento, son 58 los distritos que han alcanzado el número de firmas necesarias para hacer referéndum que echen a alcaldes y regidores. Pero se estima que finalmente habrá 200 procesos de revocatoria.
Esto es preocupante. Y no solo por la cantidad, sino también porque corresponden a distritos muy pobres y son promovidos mayormente por candidatos perdedores en comicios previos.
No está en cuestión la revocatoria como derecho de los votantes para separar a autoridades ineptas. Pero lo que se revela aquí es tanto la escasa cultura democrática, cívica y política de los electores cuanto la manipulación por parte de caudillos locales.
Y es que no se trata de expulsar al alcalde a la primera sino, antes de eso, de pensar bien a quién se elige, lo que demanda una campaña permanente de información y divulgación por parte del JNE.
Luego, sigue pendiente la revisión de la normativa electoral para alzar la valla y permitir la segunda vuelta al elegir alcaldes, de modo que cuenten con mayor respaldo y legitimidad y no como ahora, que ocupan el puesto ¡hasta con menos del 20% de votos!