OPERACIÓN COMERCIAL
El presidente del directorio de Jardines de la Paz, Julio Dongo Aguirre, confirmó ayer que su empresa adquirirá por segunda vez las dos parcelas del cementerio que opera en Lurín, rematadas judicialmente el 10 de abril en ejecución de la garantía de un préstamo del Banco Nuevo Mundo (BNM) en 1998.
La decisión --explicó el empresario-- se adoptó con la finalidad de resolver la incertidumbre de los clientes, cuyos familiares están sepultados en el sector en litigio. Se trata de las zonas Mausoleo y Preferenciales, donde hay actualmente 401 tumbas.
Dongo Aguirre aseguró que el remate judicial fue impugnado el martes pasado, luego de que se presentara en la subasta solo una oferta de compra. Esta fue planteada por una de las empresas del grupo empresarial, Parque La Molina, que ofreció 300.000 dólares por los lotes C7 y C8.
La operación de compra con la junta liquidadora del BNM se cerraría en los próximos días y ascendería a 400.000 dólares.
Dongo Aguirre confía en recuperar esta inversión cuando la Quinta Sala Contenciosa Administrativa de Lima falle --como lo ha hecho la Segunda Sala en casos similares-- sobre la demanda que él mantiene con la junta liquidadora del BNM por la devolución de los ahorros que mantenía en dicha entidad (depositados en pagarés por US$1'590.000) y que dio en garantía por un préstamo; los lotes del cementerio de Lurín fueron garantía complementaria.