Motegi, Japón [El Comercio / Agencias]. Seguramente, por temor al ridículo muchos de sus colegas hombres han intentado 'bajarla' acusándola de ser solo una cara bonita buscando publicidad en el automovilismo, un ambiente confinado solo para varones hasta que ella decidió alborotar los 'pits' con su belleza. Esos comentarios y muchos otros más ha tenido que soportar Danica Patrick desde el 2005, cuando ingresó al mundo de la Indy Racing League (IRL). Pero las críticas machistas sufrieron un duro golpe el domingo al ver convertida a la estadounidense en la primera mujer en ganar una prueba oficial de la Indy Car, al imponerse en soberbia actuación en el Gran Premio de Japón.
"¡Finalmente! Tomó su tiempo pero lo logré. La carrera fue estratégica y mi equipo la manejó perfectamente", declaró la piloto. "Tenía la misma estrategia que Helio (Castroneves) y, cuando le birlé la punta, no podía creerlo. ¡Es algo fabuloso!", agregó.
Patrick, en su carrera 50, superó a figuras como los brasileños Helio Castroneves (segundo) y Tony Kanaan (quinto), el neozelandés Scott Dixon (tercero) y el británico Dan Wheldon (cuarto) en el circuito de Motegi, donde su pericia e inteligencia le valieron para alcanzar la punta a dos vueltas del final y consagrar al equipo Andretti Green Racing como el ganador de la competencia.
La estadounidense cubrió las 200 vueltas del circuito en 1h:51min:2,674s para quedarse con la tercera fecha de las 16 que se disputan en la temporada.
"Danica es fantástica. Me dio gusto que le haya cambiado la suerte. Todos hemos creído en ella y hoy (el domingo) demostró que es una ganadora. Con franqueza, creo que esta es la primera (victoria) de muchas", comentó Michael Andretti, ex campeón y copropietario de la escudería Andretti Green Racing.
Máxima velocidad
Nacida en Beloit, Wisconsin, hace 26 años, Patrick saltó a la fama en el 2005 tras ser considerada la mejor novata de la IRL, cuando culminó el campeonato en la séptima ubicación. Además, ese mismo año había tenido una gran actuación en las 500 Millas de Indianápolis, donde se consagró como la primera mujer en liderar la prueba.
Sin embargo, la pasión por la velocidad ya había aflorado en Danica en 1992. En esa época se inició compitiendo en kartismo, en el que logró varios campeonatos.
A los 16 años decidió que lo suyo era el automovilismo y ni siquiera le prestó atención a los comentarios machistas que por esas épocas no admitían a una mujer dentro de las competencias. Viajó a Inglaterra para mejorar su técnica y compitió en Fórmula Ford y Fórmula Vauxhall, en las que logró buenas actuaciones.
Tras firmar un contrato con el equipo Bobby Rahal, la estadounidense incursionó en la Barber Dodge Pro Series, para competir luego en la Toyota Atlantic Championship. Ahí se consolidó como gran piloto al ganar su primera 'pole position', y aunque los títulos le fueron esquivos, el tercer puesto en la clasificación final en el 2004 fue el trampolín que lo llevó a la IRL.
En su debut en la IRL fue considerada la mejor novata, lo que llamó la atención de los aficionados y de toda la prensa estadounidense, al punto que al poco tiempo incluso ya era tapa de muchas revistas hasta convertirse en una modelo reconocida.
"La verdad, pienso que este no es un deporte para mujeres y, hasta ahora, ella (Patrick) lo ha demostrado", aseguraba Richard Petty, una de las grandes leyendas del Nascar, cuando Danica todavía no se alzaba con su primer título.
Más duro fue todavía el comentario del piloto de Fórmula 1 Jenson Button, quien aseguró muy suelto de huesos que "una mujer con senos grandes nunca se podrá sentir cómoda en un carro de carreras" y que, además, "los mecánicos no se podrían concentrar bien por estar mirándola".
Los comentarios sexistas jamás fueron un problema para Patrick, que continuó haciendo oídos sordos cuando la comparaban con la rusa Anna Kournikova, aquella tenista que nunca ganó un campeonato y terminó oficiando de modelo.
"Mi sexo no tiene nada que ver con esto. Creo en mí como piloto", se había cansado de repetir cada vez que intentaban minimizarla. Pero el domingo, lejos de hacerle recordar a sus detractores sus pésimos pronósticos, optó por celebrar a su manera.
"Sabía que había una buena razón para venir a Japón", aclaró mientras desechaba con gracia esa vieja teoría que dice que las mujeres no saben conducir.
PUNTO DE VISTA
Las mujeres sí podemos*
No sigo mucho la Indy Car, pero sí sabía que a una mujer, Danica Patrick, le está yendo muy bien en esa categoría. Me parece importante que haya una chica que destaque en el automovilismo, incluso debería haber más mujeres compitiendo, aunque por los auspicios no me convendría tener más competencia acá, (ja, ja).
Se habla de machismo, pero conmigo nunca ha pasado nada de eso, porque desde que comencé he podido demostrar que no soy lenta ni nada por el estilo; al contrario, siempre he sido muy competitiva. Imagino que no hay más chicas piloto porque normalmente a las mujeres no les gusta, al igual que el fútbol. En mi caso lo llevo en la sangre, porque mi papá (Ernesto Peyón) ha sido piloto y mi abuelo también ha corrido. Este año he empezado como copiloto, pero estoy preparando un proyecto para volver con fuerza al campeonato de rally. Por lo pronto voy a pilotear en el premio Presidente de la República el 1 y 2 de mayo. Será mi última carrera con mi Toyota Corolla. Luego lo venderé.
Verónica Peyón*. Piloto peruana de rally