Por Fernando Vivas
Lo escribo al revés porque en la TV lo veo siempre patas arriba. El Callao, con tanta argucia de Álex Kouri y lío de barracón, tiene la moral por los suelos, y donde debiera estar su cabeza, tiene un arma hechiza. El último grito de la moda, o perdón, de la violencia chalaca, lo ha dado Wilbur Castillo, el criminal justiciero --la dialéctica de polos opuestos campea en su barrio-- que palo en mano se mofa del difunto 'Pedrito' y asegura que él sí va a acabar con los temibles Noles.
Hay decenas de miles de chalacos honrados y pacíficos que deplorarán lo que veo, pero zapeen noticieros y dominicales y verán lo mismo: a la ciudad puerto no se entra, se 'centra', que en la jerga de sus mafias significa reglar para matar. Y mucho oído a la música, pues la aproximación se hace con salsa. El reportero se disfraza de 'fan' de Lavoe para que Juanito Alimaña le diga te conozco, bacalao, y lo lleve donde Pedro Navaja y terminen todos cantando Virgen de las Mercedes, dame tu ayuda, en el penal Sarita Colonia.
Este impostado folclor salsero tiene algún asidero en graffitis y tonos a cuadra cerrada, pero en buena parte es impuesto por la tele, la informativa y también de la otra, que encontró en el Callao su gran cantera de notas rojas y testimonios bamba y se olvidó de actualizarlo con reggaetón, pescado fino, industria contaminante y dilema urbano. ¿No ven en las amenazas de los esposos Mesías Ugarte, padres de 'Pedrito' y de Susana Nole, matriarca de su bonita familia, un 'talk-show' de Laura Bozzo dedicado a las mafias chalacas?
La TV no solo está siendo injusta con el buen Callao al estereotiparlo e identificarlo, a través de un folclor impostado, con sus criminales; sino que está cubriendo de forma tan irresponsable al mal Callao que le da cámaras para que su peor gente se envíe ultimátums, se 'centre' y se promocione. Se han tragado además la telenovela del duelo materno, y mientras consuelan a las madres, estas aprovechan para cubrir las fechorías de sus hijos y hasta los instigan a cometer otras. Si el presidente regional Kouri no estuviera, a su vez, acusado por el Congreso de nueve fechorías de funcionario, iría junto con el alcalde Félix Moreno a quejarse a los canales por el trato que dan a su pequeña y poco transparente región l