El ex presidente Alberto Fujimori se salió momentáneamente con la suya. No quería declarar como testigo en el juicio por la fuga de su ex asesor Vladimiro Montesinos a Panamá en el 2000 y, efectivamente, no lo hará. La Tercera Sala Anticorrupción que lo había convocado ya no insistirá en llamarlo, pues ayer declaró fundado el recurso que sus abogados presentaron para no acudir.
El tribunal aceptó los argumentos de la defensa de Fujimori, que se basaba en dos principios. El primero, que no está obligado a declarar en procesos que la justicia chilena no haya dispuesto en la extradición dictada el año pasado. Y el segundo, que no se le puede exigir que declare en hechos que podrían autoincriminarlo al tener un proceso reservado en la Corte Suprema relacionado a ese caso.
Frente a esa resolución, la Procuraduría Anticorrupción interpuso recurso de nulidad que fue desestimado por la sala. Ante ello, el abogado del Estado, Alexéi Sáenz, presentó un recurso de queja excepcional que el tribunal admitió y elevó a la Corte Suprema para que lo resuelva.
Mientras tanto, Fujimori no será citado a las audiencias de la fuga de Montesinos.
Para el abogado Omar Cheha-de, ex jefe de la Unidad de Extra diciones de la Procuraduría Anticorrupción, la sentencia de extradición que emitió la justicia chilena no impide que Fujimori pueda declarar como testigo las veces que sea requerido. "Si bien hay un principio de especialidad que dice que solo debe ser juzgado por los casos que aprobó la corte chilena para dar la extradición, este no se extiende a sus presentaciones como testigo", remarcó.
De otro lado, el procurador Sáenz informó que todavía no está definida la presencia de Fujimori como testigo en el caso del copamiento del Poder Judicial. La Tercera Sala lo resolverá recién el 28 de abril. Sáenz confía en que se obligará al ex mandatario a testificar, pues es un proceso diferente en el cual no hay peligro de autoincriminación.