Frente a las grandes posibilidades que ofrece hoy nuestro país en materia de inversión ha quedado en evidencia un peligroso talón de Aquiles: la falta de recursos humanos, profesionales y técnicos, para cubrir la demanda de las empresas.
Como ha informado nuestro Diario, si bien las posibilidades de conseguir personal capacitado han mejorado este año respecto del 2007, todavía un 28% de los empleadores peruanos reporta serias dificultades a la hora de buscar técnicos.
Una de las causas de este déficit radica en la migración de profesionales y técnicos capacitados, que dejan un enorme vacío acá.
Otra causa, lamentablemente, radica en la calidad de nuestra educación, desconectada de la realidad nacional, de las necesidades del mercado y de las urgencias laborales, lo que tiene que cambiar, con lo que se podría también mejorar los índices de empleo. Para ello hay que combatir el prejuicio de que la educación universitaria es lo más deseable y conveniente, mientras se relega la formación de técnicos de calidad.
Así, cuando la economía se calienta por la inminencia del TLC en un país que merece altas calificaciones de los bancos de inversión, se necesita gerentes y ejecutivos, pero también muchos técnicos en manufactura, minería y construcción, cuya formación debe potenciarse.
El cambio es urgente. El Gobierno, las instituciones educativas y las empresas tienen que dialogar para que el país forme, eduque y disponga prontamente de los profesionales y técnicos de primer orden que realmente se necesita.