Por Mario Fernández. Enviado especial
Montevideo. La 'Furia Roja' se destiñó por completo anoche ante un Parque Central repleto de hinchas del Nacional. La ilusión de una victoria de visitante, o aunque sea de un partido parejo, duró solo los primeros minutos. Cienciano nunca jugó a ganar, aunque ese era el único resultado que le servía para seguir vivo en la Libertadores. Jugó a no perder y ver qué pasaba. Y ese absurdo libreto que de todas maneras lo iba a llevar a la eliminación le funcionó hasta que Martín Ligüera remató a su arco y Juan Flores le regaló el primer gol (¡Ay 'Chiquito'! ¡Si solo te dedicaras a tapar y no a hacer teatro!). Cardaccio, a los 52', y Vera, ya en el tiempo de descuento, terminaron de hacer el trabajo.
Ya está. Cienciano quedó eliminado, igual que habían quedado fuera San Martín la semana pasada y Bolognesi incluso antes, aunque ayer estuvo a punto de terminar con la frente en alto arrancándole un punto a Flamengo en el Maracaná. Los tacneños aguantaron el 0-0 hasta que en el minuto 82 el arquero Bruno se animó a patear un tiro libre y la guardó en el arco de Diego Penny. Luego llegó el 2-0, de Obina, que dio lo mismo. El drama, mucho más profundo, es que una vez más la Copa Libertadores llega a octavos de final sin equipos peruanos y a este paso dentro de poco la veremos con tanta distancia como vemos la Liga de Campeones. El último equipo peruano que logró la hazaña de pasar la fase de grupos fue el Sporting Cristal dirigido por Wilmar Valencia en el 2004, que ganó su serie y fue eliminado por Boca Juniors en la segunda fase. De eso ya pasaron cuatro años.
Allí tiene, querido lector, una medida justa del poderío real del fútbol peruano. Este año coincidieron dos en el mismo grupo y terminaron los dos afuera. Y Bolognesi no fue capaz de anotar siquiera un gol en sus seis presentaciones. ¿Necesita más pruebas? No somos nada.
Ciertamente, puede decirse que mejoramos este año en comparación con el anterior. Hubo una primera semana fulgurante con victorias de la San Martín sobre River Plate y de Cienciano sobre Nacional que nos hicieron soñar con que este año sería distinto. Que en el 2008 los equipos 'chicos' harían lo que la 'U', Alianza o Cristal no han sido capaces de hacer desde hace tiempo. Pero la ironía del 'fixture' con los partidos de vuelta puestos al revés nos ha devuelto a la realidad: en sus estadios, los mismos rivales no solo nos ganaron, la verdad es que por momentos nos humillaron.
De fulbito
"Nos ganaron con un segundo gol de otro planeta, allí nos vinimos abajo", resumió Franco Navarro al final del partido. Es discutible: cabe preguntarse si Cienciano no se vino abajo con ese formidable remate de lejos de Cardaccio, sino cuando cayó ante Flamengo en Cusco, porque la verdad es que en el ámbito sudamericano este equipo depende de la altura en grado sumo.
La copa empezó de gran manera para los rojos y terminó con un gol de partido de fulbito: dos pases de taco y definición de Diego Vera por la 'huacha' de un defensor para poner el 3-1 justo y merecido, porque el gol de rebote de Christian Guevara no tenía nada que ver con el trámite del partido.
Algo parecido, incluso peor, sufrió la San Martín en el Monumental de River. El 2-0 en Lima nos hizo soñar que podíamos volver a ser grandes. El 5-0 de la vuelta nos puso de regreso en nuestro Descentralizado y su discreto nivel.
Para Juvenal Silva, es más que seguro que ha llegado el momento de buscar responsables. Siempre lo hace y es libre de volverlo a hacer. Se esperan novedades en Cusco. Eso es seguro.