COLOMBIA. EL ESCÁNDALO DE LA 'PARAPOLÍTICA'
BOGOTÁ [REUTERS]. Como respuesta a los pedidos de la oposición, el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, descartó ayer que vaya a tomar medidas radicales para salir de la crisis política desatada por denuncias de nexos de legisladores con paramilitares.
El anuncio del mandatario se produjo un día después de que la fiscalía capturó a su primo, el ex senador Mario Uribe, acusado de presuntos vínculos con los grupos ilegales, y en medio de la solicitud de partidos opositores de que revoque el Congreso y anticipe elecciones para superar la crisis.
"Lo que me parece fundamental es no poner al país a dar saltos a la incertidumbre", precisó Uribe a radio Caracol, al responder sobre las propuestas.
El Gobierno estudia opciones que lleven a una salida institucional de la crisis política, pero que no afecten la confianza, afirmó el mandatario, quien rechazó la idea de realizar reformas constitucionales para ello.
Uribe lamentó la detención de su primo, quien fue presidente del Senado, y pidió que se adelanten las investigaciones para determinar la culpabilidad del ex congresista por supuestos vínculos con paramilitares, caso que forma parte de un proceso judicial denominado 'parapolítica'.
"Yo tengo que sentir dolor personal, lo grave fuera que no lo sintiera, pero lo asimilo con patriotismo y sin mengua del cumplimiento de mis responsabilidades", sostuvo el mandatario.
DETENIDOS
Unos 32 congresistas y ex legisladores han sido capturados y otros 30 son investigados por haber tenido vínculos con los escuadrones de paramilitares de ultraderecha que surgieron en la década del 80 para combatir a los grupos terroristas, en medio de un conflicto interno armado de cuarenta años, que ha dejado miles de muertos.
La mayoría de congresistas arrestados es de la coalición que apoya a Uribe y que fue clave para su reelección en el 2006.