GRABADOS. Palacio de Bellas Artes de Lille
LILLE [EFE]. Ochenta grabados de "Los caprichos" de Francisco de Goya se exponen, a partir de hoy en el Palacio de Bellas Artes de Lille (norte de Francia) junto con otras obras de artistas contemporáneos inspiradas en ellos. Con esta muestra el museo quiere testimoniar la importancia actual de la obra de Goya y reivindicar la influencia directa del maestro español en el arte contemporáneo.
"Los caprichos", pintados al aguafuerte o al aguatinte y basados en dibujos realizados por el artista en un viaje a Andalucía, presentan un retrato crítico de la sociedad española de fines del siglo XVIII. Las estampas abordan tres grandes temas: la relaciones amorosas, la sátira social y la religión y la brujería, con la fantasía como eje principal.
Goya decantó en el antropomorfismo y la fantasía para exagerar su trazo y su crítica hasta los confines de la sátira y la caricatura. El burro, símbolo de la pedantería y la ignorancia; el mono, que representa la astucia; y los duendes maléficos son protagonistas de buena parte de las estampas.
La muestra reúne trabajos de artistas inspirados en "Los caprichos", como los autorretratos del fotógrafo plástico japonés Yasumasa Morimura "Like a Dog Returns to its Vomit", algunas obras de los británicos Jake y Dinos Chapman que convirtieron las figuras goyescas en verdaderos monstruos, y tres parejas de figurines del artista alemán Thomas Schütte.
Otras obras escultóricas de la estadounidense Rona Pondick y del inglés David Reekie, influenciados claramente por los caricaturistas Daumier y Messerschmidt, completan la muestra.