Por cuatro votos a favor y tres en contra, el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) aceptó el pedido de reconsideración presentado por el vocal superior Ángel Romero Díaz contra la resolución de ese organismo que ordenaba su destitución y la de otros dos magistrados.
A fines del año pasado, el CNM resolvió en primera instancia la destitución de Ángel Romero y de los vocales Néstor Pomareda Chávez-Bedoya e Ida Rodríguez Rodríguez, ex integrantes de la Cuarta Sala Civil de Lima.
Tal sanción se les aplicó por un irregular fallo a favor de 32 ex trabajadores del Banco Central de Reserva (BCR), en el cual dispusieron la restitución de todos ellos y el pago de sus devengados, a pesar de que se habían acogido a un incentivo de despido.
La reciente resolución del CNM no deja de llamar la atención. En diciembre pasado fueron cinco los consejeros que votaron a favor de la destitución de Romero y de los otros dos vocales. Ellos fueron Maximiliano Cárdenas (titular del CNM), Carlos Mansilla, Aníbal Torres, Francisco Delgado de la Flor y Edwin Vegas.
Sin embargo, estos dos últimos variaron sus votos esta vez y se pronunciaron en contra de la destitución. Junto con sus colegas Edmundo Peláez y Efraín Anaya (quienes votaron las dos veces en el mismo sentido) sumaron los cuatro votos necesarios para salvar a Romero de la destitución.
EL FUTURO PROMISORIO
El CNM dispuso, además, que el expediente del caso sea remitido a la Corte Suprema de Justicia, a fin de que esta disponga el trámite para la imposición de la sanción correspondiente, la cual será menor que la destitución.
La máxima sanción que puede imponer la más alta instancia del Poder Judicial es una suspensión de 120 días. Y dado que Romero fue suspendido provisionalmente por la Oficina de Control de la Magistratura (OCMA) el 9 de febrero del 2007, cualquier sanción que le imponga la Corte Suprema quedaría cumplida.
Romero retomaría pues el cargo de presidente de la Corte Superior de Lima, el cual ocupaba al momento de la suspensión.