LA REALEZA DE MÓNACO EN CANDAMO
Que nuestro país posee atractivos turísticos únicos que atraen no solo a visitantes de todo el mundo, sino a ricos y famosos es algo que ha quedado demostrado en múltiples ocasiones. Aun así, siempre es bien recibido saber que hay personajes que, teniendo la capacidad económica para elegir cualquier rincón del planeta, optan por alguno de nuestros parajes.
Este ha sido el caso del barón Christian Rainier de Massy, primo hermano del príncipe Alberto de Mónaco, e hijo de la princesa Antoinette, hermana del legendario Rainiero, quien llegó al Perú junto con su hijo Antoine dispuestos a recorrer los hermosos escenarios naturales de la reserva de Candamo.
GUÍAS DE LUJO
El barón y su hijo permanecieron en Candamo desde el martes 15 hasta el martes 22 de abril. Ellos fueron recibidos por Daniel Winitzky, responsable del recordado documental sobre la reserva, quien puso a disposición de sus ilustres visitantes nada menos que a Mañuco y Melo, dos de los protagonistas del documental. El tercer protagonista, Mishaja, fue mordido por una víbora jergón ('Bothrops atrox') dos días antes del comienzo de la expedición y quedó internado en una clínica de Puerto Maldonado. Por suerte, ya fue dado de alta.
De inmediato, el barón y su hijo (que aguantó con estoicismo los insectos, las picaduras, el calor, la comida espartana) quedaron impresionados con la limpieza del agua, las playas de piedras, la sucesión de colinas forradas de jungla y los bancos de niebla. Es tal el impacto que le ha despertado al barón la idea de poner en marcha una gran iniciativa de difusión cultural, científica y turística sobre la riqueza extraordinaria de los bosques amazónicos de pie de monte, es decir, de la unión de los Andes y la Amazonía, unión de la cual el Candamo es muestra insuperable. Él espera que la publicación de su crónica, la próxima semana en Vamos y en un medio de difusión internacional como El Comercio, le ayude a materializar esa iniciativa con el apoyo directo de la familia real y el mismísimo príncipe Alberto. "Comprobó con sus propios ojos que la biodiversidad y biodensidad de Candamo exceden largamente a las de Brasil", detalla Winitzky, quien además se encargó de las fotografías del viaje y que engalanarán la crónica de la próxima semana.
Visitas como esta nos llevan a reflexionar sobre el enorme potencial turístico que encierra nuestra país y que nos obliga a desarrollar una conciencia efectiva sobre lo que significa cuidar nuestro medio ambiente.
SEPA MÁS
El barón Christian Rainier de Massy no es un turista recién llegado al Perú, sino un enamorado de estas tierras.
Su relación con nuestro país es larga y entrañable: hizo con su hijo los Caminos del Inca, navegó el Amazonas, ya conoce la selva baja de Madre de Dios (en las proximidades de Puerto Maldonado), manejó la ruta Cusco-Puno y pasó varias noches en las islas flotantes del Titicaca.