Por Martha Hildebrandt
*SÉTIMO, *SETIEMBRE. Del latín septem salió el castellano siete (por pérdida de p y m y diptongación de la primera vocal). Pero del derivado septimus salió séptimo, y de september, septiembre. Más tarde surgieron las variantes sétimo y setiembre (con pérdida de la p final de sílaba), las cuales llegaron al nivel de lengua culta. Hoy, la Academia propugna restituir la p final de sílaba en séptimo y septiembre, tanto en la lengua oral como en la escrita.