LA HABANA [REUTERS]. En una medida que afirma su liderazgo, el presidente cubano, Raúl Castro, convocó a un congreso para renovar en el 2009 las autoridades del gobernante Partido Comunista Cubano (PCC), la última cuota de poder de su convaleciente hermano Fidel.
Según un discurso publicado ayer, Raúl Castro pretende garantizar así la supervivencia del sistema socialista en la era pos-Castro.
Raúl Castro señaló que la convocatoria al primer congreso en más de una década y otros cambios en el PCC anunciados el lunes cierran la etapa de provisionalidad abierta con la enfermedad de Fidel Castro en julio del 2006.
"(El congreso) constituirá una magnífica oportunidad para meditar colectivamente acerca de las experiencias de estos años de revolución en el poder y un momento importante para conformar, con proyección de futuro, la política del partido en los diferentes ámbitos de nuestra sociedad", precisó en un discurso publicado el martes por el diario oficial "Granma".
"Permitirá, además, asegurar la continuidad de la revolución cuando ya no estén sus dirigentes históricos", añadió.
Fidel Castro (81) es el primer secretario del PCC desde su fundación en 1965. Raúl, el segundo secretario, de 76 años, le consulta las principales decisiones de Estado. El Partido Comunista es, según la Constitución, la fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado de Cuba.
REFORZAR EL PARTIDO
Según Frank Mora, un analista de política cubana del National War College en Washington, Raúl Castro está llevando adelante un proceso de institucionalización de la revolución.
"El anuncio del muy anticipado congreso del partido será, en gran medida, la culminación de ese proceso", opinó el analista.
Jorge Hidalgo, reparador de electrodomésticos en La Habana, está de acuerdo. "Se supera la etapa de los inventos, de improvisación. Se va imponiendo la institucionalización del país", acotó.
Raúl Castro, menos carismático pero más pragmático que Fidel, dijo en el pasado que el Partido Comunista será el único sucesor de su hermano. El presidente incorporó el lunes a tres veteranos dirigentes al Buró Político, el máximo organismo del PCC.
Se trata del comandante Ramiro Valdés, un líder histórico de la revolución y ministro de Informática; del secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba, Salvador Valdés; y del general Álvaro López Miera. Todos son miembros del Consejo de Estado.
"En estos tiempos, y los que están por venir, resulta necesario y decisivo contar con instituciones políticas, estatales, de masas, sociales y juveniles fuertes", afirmó el mandatario.
Desde que asumió formalmente la presidencia en febrero, Raúl Castro, un general de 76 años, comenzó a eliminar prohibiciones y permitió, por ejemplo, que los cubanos puedan tener teléfonos celulares y hospedarse en hoteles reservados para extranjeros.
Además, ha prometido resucitar la agricultura como primer paso para reactivar la economía y modernizar las anquilosadas estructuras del Estado.
McCain dialogará solo si hay eleccionesEl senador por Arizona descartó la posibilidad de entablar un diálogo con el gobierno de Raúl Castro si el país se embarca en un proceso de reformas económicas similares a las de China y Vietnam, dos regímenes comunistas con los que Estados Unidos mantiene relaciones.
"Iniciaré un diálogo después de que haya elecciones libres, se libere a los presos políticos y las organizaciones humanitarias no gubernamentales existan y puedan operar", dijo McCain.
"Cuba es un Estado patrocinador del terrorismo y me preocupa que cualquier sistema que no cumpla esos requisitos pueda apuntalar el régimen de Raúl Castro y permitir que continúe la opresión al pueblo cubano", destacó.
Por lo demás, el senador de 71 años, que de ganar las elecciones se convertiría en el presidente de mayor edad a su llegada a la Casa Blanca, dijo que sus rivales demócratas Barack Obama y Hillary Clinton tienen poca experiencia y no entienden los desafíos que afronta el país.
MÁS DATOS
Perdón
Raúl Castro anunció también que conmutaría la pena de muerte a un grupo no determinado de delincuentes comunes.
Última ejecución
La pena capital no se aplica desde abril del 2003, cuando fueron fusilados tres secuestradores de un transbordador.
Pedido
Varios gobiernos extranjeros han pedido a Raúl Castro que libere a cerca de 200 opositores presos y mejore el clima de derechos humanos en la isla.