UN CASO QUE CONMUEVE AL MUNDO
Por Yolanda Vaccaro. Corresponsal
MADRID. Es de esos aniversarios que no merecen celebración. Hoy se cumple un año de la desaparición de la niña inglesa Madeleine McCann, quien estaba a punto de cumplir 4 años. La noche del 3 de mayo del 2007, mientras sus padres cenaban con otros matrimonios ingleses en un complejo vacacional en Portimao, Portugal, la pequeña desapareció de la habitación en la que dormía con sus dos hermanos.
Se trata de la desaparición más mediática y famosa de un menor, pues los padres lograron captar la atención mundial.
Incluso activistas por la protección de niños usan la atención sobre este caso para presionar por cambios en ese sentido.
Ernie Allen, presidente del Centro Internacional de Niños Desaparecidos y Explotados, una organización nacida en Estados Unidos, dijo que la campaña de los McCann para hallar a su hija ha ayudado a galvanizar los esfuerzos internacionales.
EL MISTERIO DE MADDIE
Sin embargo hay muchos puntos que permanecen oscuros en este drama que, para una parte de la policía portuguesa, se ciernen sobre el entorno más cercano de la pequeña.
Kate y Gerry McCann, los padres de Maddy, siguen en el punto de mira.
Los policías portugueses encargados de las pesquisas --según el diario español "El Mundo"-- "están convencidos de que el matrimonio es culpable de la desaparición de la niña y de que han conseguido ocultarlo gracias a las influencias de alto nivel que los McCann gozan en el Gobierno Británico".
Los agentes portugueses subrayan que los hermanos de Maddy, los gemelos Sean y Amelie, habían recibido medicamentos de manos de sus padres para que durmieran mientras ellos cenaban con sus amigos. La policía portuguesa cree que hubo un accidente en casa, que los McCann se asustaron y deshicieron el cadáver.
Gonzalo Amaral, ex coordinador de la Policía Judicial Portuguesa, ha dicho sobre la madre de Maddie que es una mujer "fría, lista; es una actriz".
Sin embargo, Kate McCann ha repetido en diversas ocasiones que resultó muy duro para ella y su esposo ser considerados entre los primeros sospechosos por la policía portuguesa.
La mujer explicó que fue devastadora la forma como la gente comenzó a mirarlos. En declaraciones a diversos medios portugueses, la madre de Madeleine se mostró convencida de que su hija sigue viva y recordó que hay menores que fueron encontradas años después de haber desaparecido.
El progenitor, Gerry, comparte la esperanza de su cónyuge y por ello aseguró que no existe indicio alguno de que alguna persona haya hecho daño a su hija y que tienen fuertes motivos para creer que está viva.
Los padres y la mayor parte de la sociedad inglesa creen que la niña está viva. La agencia privada de detectives que la busca ha atendido más de 2.500 pistas en países tan distantes uno del otro como Argentina, México, Marruecos, Bosnia, además de Portugal.
Sin embargo, Joao Tavares, miembro del equipo de la policía judicial lusa es pesimista: "La pequeña, infelizmente, ya no está en el mundo de los vivos. Incluso si alguien la tuviera en su poder, ¿la iba a mantener viva sabiendo que es la niña más buscada del mundo? La publicidad desmesurada que le dieron a su rostro y a su iris especial (tiene una pequeña mancha en el ojo derecho) fueron su condena. Murió, y que Dios cuide de ella, porque era una inocente que cayó en un mundo de bestias puras".
Con ceremonia religiosa recordarán el aniversarioLISBOA [EL COMERCIO/AGENCIAS]. La iglesia de La Luz, a la que acudían diariamente Gerry y Kate McCann tras la desaparición de su hija mientras permanecieron en Portugal, acogerá una ceremonia de católicos y anglicanos a la que está previsto que acuda el tío de Madeleine.
Los padres de la niña optaron por no regresar a Portugal para estas celebraciones religiosas y prefirieron quedarse en Inglaterra y conceder numerosas entrevistas para reactivar la campaña mediática para encontrar a su hija.
En un especial sobre este caso en la cadena de televisión SIC, el abogado luso del matrimonio McCann, Rogerio Alves, dijo que los padres confían en que la policía portuguesa resolverá este caso, a pesar de que ya pasó un año sin que se hayan registrado grandes avances en la investigación y se los considere sospechosos.
Alves dijo que sus clientes "no tienen miedo de nada" y están dispuestos a participar en la reconstrucción de los hechos que prepara la policía portuguesa para conocer mejor lo sucedido la noche del 3 de mayo del 2007, cuando la niña desapareció mientras sus padres cenaban en un restaurante cercano.
Las calles que rodean el Ocean Club, recinto hotelero en el que se alojaban los McCann cuando desapareció la menor, comienzan a registrar el ajetreo que originan las decenas de periodistas que han viajado hasta el sur de Portugal para informar sobre este primer aniversario de la desaparición.
En contraposición a este interés mediático, los habitantes de la localidad del Algarve portugués manifiestan su hastío por este caso, y las fotografías de Madeleine, que durante meses ocuparon ventanas y escaparates de la ciudad, prácticamente ya han desaparecido.