SANTA CRUZ. El presidente Evo Morales inició su domingo jugándose una pichanga con sus amigos los 'Colorados', que es como se llama a el regimiento escolta presidencial boliviano. Estuvo en Cochabamba, justamente uno de los departamentos que ayer recibió a varios centenares de manifestantes en contra del referéndum de autonomía que se llevó a cabo en Santa Cruz.
Luego de cumplir actividades en esa ciudad, y conocedor de los resultados de la consulta popular en el departamento del oriente, el gobernante prefirió dar un mensaje a la nación, y convocó a todos los prefectos a una reunión, para discutir lo que él llamó la verdadera autonomía.
"Quiero convocar a todos los prefectos, para que desde mañana trabajemos por una verdadera autonomía, basada en la nueva Constitución del Estado Boliviano", sostuvo, en alusión a la nueva Carta Magna dictaminada recientemente en Asamblea Constituyente por la mayoría oficialista, y que no cuenta con el respaldo de sus opositores.
"Espero que los prefectos me puedan escuchar, para que juntos garanticemos una autonomía para las regiones, para sectores como los pueblos indígenas, pero también para los departamentos", dijo.
A pesar de la convocatoria, Morales no tuvo reparos en saludar a quienes se enfrentaron contra los autonomistas. "Saludo y expreso mi gran respeto y admiración al pueblo cruceño, por esta resistencia contra un estatuto autonómico separatista, divisionista. Saludo a los movimientos sociales, de resistir con mucha naturalidad, en defensa de los intereses de las mayorías", aseveró el gobernante, desde el Palacio Quemado (sede del Gobierno), en La Paz.
En opinión del presidente, el referéndum ha fracasado. "En este día llamado de fiesta, esta consulta sobre el estatuto autonómico ha fracasado rotundamente. Esta consulta ilegal y anticonstitucional no tuvo éxito como esperaban algunas familias y grupos de Santa Cruz", aseguró.
Morales hizo cuentas, y consideró que entre los votos por el No, los votos nulos y las abstenciones se supera el 50% de los emitidos.