Por Javier Ascue Sarmiento
Un paraje cubierto por bellas orquídeas y ambientado por el coqueto trino de una gran variedad de aves se confundirá pronto con las imágenes, sonidos y voces de las conferencias telemédicas que serán transmitidas vía satélite hasta una clínica que se construirá, en su primera etapa, dentro de tres meses en plena selva de la provincia de Moyobamba, en el departamento de San Martín.
Para los tres mil pobladores del distrito de Yantaló, dedicados a la agricultura, ganadería y pesca, la instalación de un centro de salud equipado con modernos instrumentos acorde con los avances de la medicina todavía es algo difícil de imaginar y soñar.
¿Qué ha permitido tan bizarra, pero auspiciosa realidad? El proyecto fue concebido por Luis Vásquez Soplín, médico cardiólogo peruano jubilado en Estados Unidos, quien en el 2004 regresó a Yantaló, la tierra de su madre y donde pasó su niñez. Él viajaba a la tierra de sus ancestros 50 años después de la última vez.
Su alegría fue grande al encontrar a muchos de sus familiares, pero pronto esta se convirtió en tristeza, pues el pueblo estaba sumido en la pobreza y el abandono. Yantaló no contaba con los servicios elementales y la educación estaba echada a menos. Era inevitable, entonces, que la impresión calara en el corazón del doctor Vásquez.
Él es uno de los tantos compatriotas que emigraron a Estados Unidos en busca de un porvenir esperanzador, meta que logró cumplir con el paso del tiempo en las tierras del tío Sam.
Tras regresar a ese país luego de visitar Yantaló, reunió a numerosos médicos jubilados como él, deseosos de aportar su tiempo y dinero en algún proyecto humanitario. Así logró crear en Chicago la Fundación Yantaló. De inmediato esta recibió el apoyo de la Peruvian American Medical Society (Pams), que agrupa a 600 doctores peruanos que residen y trabajan en los cincuenta estados de la Unión Americana. Todos ellos se unieron por la causa benéfica.
Durante estos últimos cuatro años el trabajo fue silencioso, cauteloso y serio, hasta que el pasado 28 de abril una delegación de la fundación llegó hasta Yantaló para poner la primera piedra de la clínica Adelina Soplín, en un terreno de 20 mil metros cuadrados cedido por el alcalde de Yantaló, Hernando Ruiz que tuvo el apoyo unánime de todo su concejo.
A TODO DAR
El recibimiento del pueblo fue apoteósico, pues la construcción de la clínica demandará una inversión de 550.000 dólares. El inmueble tendrá 14 ambientes para consultorios externos, auditorios para las conferencias de telemedicina y salas de cirugía conectadas vía satélite a importantes centros médicos de Estados Unidos y otras partes del mundo, en caso de que sea necesario contar con la asesoría de especialistas y científicos foráneos que puedan intervenir en simultáneo desde sus lugares de origen.
Luis Vásquez, quien también es presidente de la Fundación Yantaló, derramó lágrimas al llegar al sector Yanayacu, donde colocó la primera piedra de la clínica Adelina Soplín. Este lugar se ubica a un kilómetro del pueblo, en medio de la selva y rodeado por bosques con orquídeas, aves, animales de monte, muy cerca del río Alto Mayo, que constituye una reserva natural.
En la ceremonia estuvieron el viceministro de Salud, Melitón Arce; el alcalde provincial de Moyobamba, Telésforo Ramos; el presidente de Pams, Ralph Kuon; el decano del Colegio Médico del Perú, Julio Castro, y el congresista Rolando Reátegui. Todos ellos se comprometieron a apoyar desde el lado peruano esta valiosa iniciativa médica que constituye la primera experiencia de su género en América Latina.
Médicos foráneos seguirán apoyandoAdemás, la fundación ha firmado acuerdos de cooperación e intercambio con la Universidad de British Columbia de Vancouver, Canadá, para asegurar la presencia rotativa de médicos, residentes e internos.
En julio y agosto llegarán universitarios de Michigan y de la Escuela de Arquitectura de San Diego para apoyar en la construcción de la clínica.