BEIRUT [EFE]. Los fantasmas de una nueva guerra civil se disiparon, por el momento. El grupo extremista chiita Hezbolá retiró ayer a sus milicianos de las calles de Beirut, después de que el propio ejército frenara polémicas medidas del Gobierno Libanés que habían motivado a la oposición a tomar la capital.
Los acontecimientos se sucedieron a toda velocidad a lo largo de una jornada que dejó 12 muertos, a raíz de un enfrentamiento entre seguidores de la Corriente del Futuro, de la mayoría antisiria, y del Partido Nacional Social Sirio. Según dijeron a Efe fuentes policiales, desde el jueves han muerto 35 personas en los choques y otras 113 han resultado heridas.
Lo que había comenzado siendo una jornada de relativa calma en el Líbano derivó en un vertiginoso "efecto dominó" a raíz del discurso a la nación del primer ministro Fuad Siniora.
En su alocución, Siniora dejó en manos del ejército la última palabra sobre la decisión del Ejecutivo de desmantelar la red de telecomunicaciones de Hezbolá y de destituir al jefe de la seguridad del aeropuerto de Beirut, Wafic Chucair, algo que el grupo chiita había considerado como "una declaración de guerra".
Poco después, el mando militar, encabezado por el general Michel Sleiman, emitió un comunicado en el que anunciaba que frenaba la aplicación de las resoluciones del Gobierno hasta haber investigado los hechos en profundidad.
De inmediato, Hezbolá y sus aliados chiitas de Amal decidieron retirar a sus milicianos de las calles y dejar el control a las Fuerzas Armadas libanesas. La decisión del ejército, aunque no por completo, pareció satisfacer al líder de Hezbolá, Hassan Nasrralah, que exigió al Gobierno que revocase las dos medidas para acabar con la rebelión.
CRISIS POLÍTICA
Aunque la emergencia parece desactivada por el momento, la oposición ya ha anunciado que no planea cejar en su campaña de desobediencia civil, que mantiene desde noviembre del 2006, tras la dimisión de seis ministros chiitas del Gobierno.
Desde entonces, la oposición considera al Gobierno ilegítimo y exige la creación de un nuevo Ejecutivo de unidad nacional, algo a lo que la mayoría antisiria se opone.
No parece que el estancamiento de la situación política vaya a solucionarse, por lo menos para la oposición. "No aceptaremos el nombramiento de un nuevo presidente del país hasta que no se forme un nuevo gobierno de unidad nacional y se apruebe la reforma de la ley electoral", manifestó el diputado Amal Ali Hasan Jalil en una rueda de prensa.
Algunos interpretan lo sucedido como un triunfo del ejército, que mantuvo su posición neutral hasta el final, pese a que muchos le reclamaban actuar ante la violencia desatada en las calles. Por el momento la crisis parece desvanecerse, pero los observadores ya han advertido sobre la brecha cada vez mayor entre sunitas y chiitas en este país.
SEPA MÁS
4Hezbolá (Partido de Dios) fue establecido por la Guardia Revolucionaria de Irán en la década de los ochenta. Su propósito original era resistir la ocupación israelí en el sur del Líbano.
4Además de Irán, Hezbolá cuenta con el apoyo de Siria, para el que a veces actúa como un satélite.
4Estados Unidos lo define como una organización terrorista y ha querido que Europa haga lo mismo, pero algunos diplomáticos europeos tienen sus dudas.