Usen varillas
Señores Directores:
A raíz de los luctuosos acontecimientos ocurridos últimamente, permítanos expresar lo siguiente: 1) El artículo 33 de la Norma E-050: suelos y cimentaciones, del Reglamento Nacional de Edificaciones, establece que las excavaciones de más de dos metros de profundidad no deben permanecer sin sostenimiento y que la necesidad de construir obras de sostenimiento, su diseño y construcción, son responsabilidad del contratista. 2) Considerando que muchas obras son ejecutadas por contratistas no calificados y sin supervisión (encargada por el propietario de la obra) o sin inspección técnicamente apropiada y oportuna (por parte de las municipalidades), y que las calzaduras al final resultan siendo muros de concreto simple con una gran cantidad de juntas frías, expuestos a falla súbita o colapso, proponemos difundir el uso de varillas de acero en las caras horizontales y verticales de los paños de las calzaduras, de tal manera que si estas fallan sea con un comportamiento algo dúctil y no de manera súbita, dando tiempo a los trabajadores de ponerse a salvo. Se recomienda usar al menos varillas de fierro de media pulgada de diámetro cada 25 cm, empotradas 30 cm a ambos lados de cada paño.
Atentamente,
GERMÁN VIVAR ROMERO
Miembro del Comité encargado de la elaboración y revisión de la norma E-050: suelos y cimentaciones.
Sus recomendaciones caen a pelo ahora que el 'boom' de la construcción está revelando serios problemas de seguridad. La vida de los albañiles y las casas de los vecinos obligan a invertir en protecciones de acero.
Cartas a la basura
Señores Directores:
En el informe publicado el 4 de mayo sobre derechos humanos, en la página a16, hay una cita del presidente Fernando Belaunde Terry que dice: "Yo no respeto a Amnistía Internacional porque está llena de tontos útiles. Las cartas de Amnistía que llegan a mi poder van al tacho de basura, yo no las contesto". Estas palabras del jefe del Estado que devolvió la democracia al Perú en 1980 merecen una explicación. Diariamente llegaban a Palacio de Gobierno y al Ministerio del Interior decenas de cartas de Amnistía Internacional, todas con el mismo texto, donde pedían que los policías blancos dejaran de matar a los indefensos indios de Sendero Luminoso, que lo único que hacían era defender sus tierras. ¿Se podía tomar en serio ese dislate? Obviamente, en el Perú no se repetía la historia de Estados Unidos en el siglo XIX cuando los hombres blancos eliminaron a cientos de miles de pieles rojas, dueños ancestrales del oeste estadounidense.
Atentamente,
HÉCTOR LÓPEZ MARTÍNEZ
DNI 08195100
El firmante fue director de gobierno (cargo adjunto al Ministerio del Interior) en el segundo mandato de Belaunde y debe haber leído algunas de esas cartas que el presidente dijo haber tirado a la basura. No podríamos opinar sin conocer el tenor de algunas de ellas, pero valga la evocación de la anécdota para recordar, por un lado, la poca importancia que a comienzos de la década del 80 había cobrado el tema de los derechos humanos ligado al combate contra el terrorismo. Y, por el otro, el simplismo con que Amnistía Internacional contemplaba el tema del terrorismo en el Perú.