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MÁS ALLÁ DE LAS LICENCIAS AUTOMÁTICAS DE CONSTRUCCIÓN

Otra vez la informalidad

Por Leopoldo Scheelje. Ex presidentede Capeco

La respuesta que las autoridades están dando al derrumbe suscitado en una obra en Miraflores no tiene nada que ver, a mi juicio, con el problema en sí. Este derrumbe como otros que han ocurrido con anterioridad y que ha causado la muerte de obreros de construcción ha sido originado por deficiencia en las calzaduras que se estaban construyendo.

Las autoridades han dicho que esto es culpa de las licencias automáticas de construcción que no permiten verificar antes que empiecen las obras los planos de estructuras. La verdad es que este accidente hubiese ocurrido igual aunque la obra hubiera tenido antes del accidente la licencia definitiva. La razón es muy sencilla, los planos que se presentan a la municipalidad no incluyen los planos de calzaduras (recientemente algunas lo están pidiendo). Estas, con el método tradicional que es el más usado, se colocan debajo de la estructura de la edificación vecina para sustituir al suelo que se está retirando en la excavación y es independiente de la estructura nueva que se coloca para el edificio a construir.

Claro está que si se obliga a partir de la fecha a presentar los planos de calzaduras, el argumento podría cobrar algo de valor, pero de hecho no resuelve el problema. Porque además la municipalidad, si fuera ágil, según la misma ley puede paralizar la obra si encuentra deficiencia en los planos presentados o en el proceso constructivo. Esta obra tiene por lo menos dos meses de haber empezado, ¿no es tiempo suficiente para haber revisado los planos de estructuras y haber realizado una inspección?

La razón de existir de la licencia automática es la lentitud del sistema actual de aprobaciones de los planos para obtener una licencia de obra. Sucede que la construcción puede estar terminada (si se trata de casas) antes que la licencia de obra definitiva esté otorgada. ¿Por qué? Porque son seis comisiones independientes las que tienen que aprobar los planos: arquitectura, estructuras, sanitarios electromecánica, Indeci y bomberos. Es muy común que hagan observaciones a los planos por lo que pasan al menos dos veces por cada una, lo que significa 12 revisiones más el tiempo para realizar las correcciones y el tiempo de trámite interno a la municipalidad más los feriados y la sesión semanal de cada comisión pasan meses que una inversión no puede esperar. Las municipalidades más bien eximen de responsabilidad a los profesionales al convertirse en jueces de la calidad profesional de los arquitectos e ingenieros que realizan los planos. La nueva ley que ha sido reglamentada trata de corregir esta situación.

La causa de los accidentes no es la aprobación o no de un expediente de licencia de construcción sino la capacidad técnica y profesional de la compañía constructora.

Accidentes siempre pueden ocurrir, pero no podemos permitir la negligencia. Al final caemos en lo de siempre: los formales, que cumplen con todos los procedimientos y requisitos de ley y van más allá de esta inclusive y los informales que no están preparados o no tienen los medios para realizar una buena construcción.

Que lo ocurrido sea motivo para que las empresas constructoras se vuelvan más profesionales, inviertan en capacitar a sus empleados en asuntos de seguridad y procedimientos constructivos ,y por otro lado, a los usuarios de estos servicios hacerles saber que la inversión en estos aspectos de seguridad de una obra son indispensables.

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