"Voy a hacer uso de una frase cliché del programa para entender Lima: a la vuelta de la esquina te encuentras con algo sorprendente. Algo que estimula cualquier sentido: lo visual, como por ejemplo la huaca Huallamarca de San Isidro, que está muy bien conservada; para el gusto, toda la gastronomía; para el oído, los sonidos de la ciudad que también nos seducen con la mezcla entre música de todo tipo, desde salsa hasta rock. Toda esta fusión de culturas hace que Lima sea inagotable. De hecho, a un extranjero le resulta más atractivo conocer esta historia, porque viene con ojos curiosos, de aprender. Eso necesitamos los limeños: volver a mirar Lima con asombro. En el programa trabajamos con dos historiadores y un guionista.
La labor de campo la hacemos todos, porque hay que complementar lo que se encuentra en los libros con lo que hay en la calle. Una de las anécdotas que más recuerdo y que no mucha gente sabe es que Barranco tiene un funicular que baja desde el acantilado hasta la playa y que hasta ahora subsiste junto con su caseta. Son zonas que deben protegerse, porque son parte del patrimonio de la ciudad. Hay otros lugares que aún me llaman la atención, como la casa de la orden terciaria de San Francisco, ubicada en la Avenida Abancay. Al entrar allí descubres que es una joya, pero encontrar que está abandonada me da pena. Que alguien pueda apostar por eso sería espectacular, porque le daría un plus a un circuito turístico que merece ser ampliado.
Son evidentes las huellas materiales de lo virreinal en el centro de Lima, pero también hay muchas evidencias incas y preíncas. Algunos turistas llegan y se encuentran con que Lima está al borde del mar, cuando piensan que el Perú es todo serranía. Se sorprenden de que estando en la costa convivamos también con cerros coloridos en algunos casos, como los asentamientos humanos, y que le dan --mal que bien--un cierto atractivo marginal. Por ejemplo, subir al cerro San Cristóbal en estos buses urbanitos es toda una experiencia, así como saber que al lado de una casa hay un balcón republicano donde se paseó tal personaje o entrar a una cancha de fútbol en Barrios Altos y ver que persiste la primera muralla de Lima. Eso me llena de asombro, así como el hecho de que no haya sido explotado en su justa dimensión. Ideas sobran en Lima, y como el programa es temático, podemos hacer desde historias de personajes hasta décadas específicas. San Francisco es un tema. Las catacumbas te marcan de pequeño, es el lado misterioso con el que uno se conecta con Lima. En mi caso tengo recuerdos que he vivido de chico en el Convento de los Descalzos. Tuve la sensación de estar en otro mundo, en otro tiempo".