NACIONES UNIDAS [EFE]. La ONU se dispone a aumentar la presión sobre el Gobierno de Birmania (cuyo nombre oficial es Myanmar) para evitar una segunda oleada de muertes debido a la insuficiente ayuda que los militares de ese país han dado a las víctimas del ciclón Nargis.
"Entramos en una segunda etapa de las operaciones para ayudar al pueblo de Birmania", afirmó ayer el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, en un breve encuentro con la prensa.
"Aunque el Gobierno de Birmania ha mostrado una mayor flexibilidad, es de lejos insuficiente, y la magnitud de la situación requiere una mayor movilización de recursos y cooperantes", afirmó.
Ban celebrará una reunión con embajadores de los principales países donantes así como con los de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) para discutir de verdad qué medidas concretas se pueden tomar a partir de ahora.
CUMBRE INTERNACIONAL
El secretario general de la ONU discutió la situación en Birmania por teléfono con el primer ministro del Reino Unido, Gordon Brown, quien propuso convocar una cumbre internacional para coordinar los esfuerzos de ayuda al país asiático.
El embajador británico ante la ONU, John Sawers, señaló que a la cumbre acudirían gobiernos, instituciones multilaterales y las principales organizaciones no gubernamentales (ONG) presentes en Birmania.
El líder de la junta militar birmana, el general Than Swe, sigue sin devolver las llamadas que Ban le ha efectuado y sin dar respuesta a las dos cartas que le ha enviado, lo que un alto funcionario de las Naciones Unidas atribuyó a la alergia al teléfono que sufren los militares birmanos.
MÁS DATOS
4El Gobierno de Birmania acepta la ayuda enviada por la comunidad internacional, pero se resiste a dejar entrar a extranjeros para ayudar en las tareas de asistencia.
4Bajo esas condiciones, la ONU considera que las operaciones son insuficientes.