Cannes [AFP]. Si bien es cierto que Angelina Jolie y la noticia de la dulce espera de mellizos, así como las bromas de sus compañeros de "Kung Fu Panda", causaron sensación entre los asistentes a la jornada de ayer en Cannes, los cinéfilos pudieron ver el inicio de la competencia oficial.
DRAMAS
La producción argentina "Leonera", de Pablo Trapero, sobre las mujeres encarceladas con sus hijos, y "Vals con Bachir", documental de animación del israelí Ari Folman, fueron las programadas ayer jueves.
"Leonera" es un drama de corte clásico. Trapero reconoce que se inspiró en las películas de los años 50, en las que hay una heroína que va adelante contra todas las dificultades.
Su empeño fue logrado. Al menos así lo reconoce un sector de la prensa, que señala que es un convincente retrato de mujer confrontada a la tragedia, pero al mismo tiempo una crónica sin concesiones sobre el universo carcelario en el que están encerradas las mujeres con sus hijos pequeños.
El cineasta logra plantear con sutileza y humanidad la imposible disyuntiva con que esos centros interpelan a la conciencia moral: es insoportable que un niño pequeño esté preso, pero también es insoportable separar a un niño de su madre encarcelada.
La película reposa en gran medida sobre la excelente interpretación de la actriz Martina Gusman, esposa de Trapero y productora ejecutiva de la película, que compone un personaje lleno de matices.
El segundo filme en competencia, "Vals con Bachir", de Ari Folman, rememora en plena celebración de los 60 años de existencia de Israel como Estado una página dramática de su historia, la guerra de Líbano de 1982 y en particular la matanza en el campo de refugiados palestinos de Sabra y Chatila.
Este contundente documental de animación es la historia del propio Ari Folman, ex joven combatiente del ejército israelí que entró en el campo de refugiados palestinos de Sabra y Chatila, en Líbano, después de que las Falanges Cristianas Libanesas cometieran una atroz matanza de palestinos ante la pasividad de las autoridades de Israel.
Paralelamente, Cannes empezó a conmemorar otro momento histórico: mayo del 68. Para ello programó la emblemática "Peppermint Frappé", de Carlos Saura, cuya proyección hace 40 años fue interrumpida por un grupo de cineastas solidarios con los estudiantes y obreros en huelga. Una inoportuna bronquitis obligó al director aragonés a cancelar a última hora su viaje a Cannes.
La competición continuará hoy con "Un cuento de Navidad", del francés Arnaud Desplechin, y "Tres monos", del turco Nuri Bilge Ceylan.