Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
CRÍTICA DE ARTE

Materia, espacio, fuerzas interiores: Casari

Por Élida Román

Alberto Casari, nacido en el Perú en 1955, inició a poco de cumplir 20 años, un periplo internacional que lo llevó a residir por temporadas en Brasil, París, Florencia, Costa Rica, nuevamente Florencia, con estancias intermedias en México o la Guyana, regresando a su país de origen en 1996. En esos tiempos de aventura y experiencia, realizó estudios, pero, sobre todo, ejerció una capacidad de observación y análisis, acompañados por una sensibilidad ajustada a la armonía del diseño y un interés acucioso y constante por la historia, las circunstancias y los personajes, amiga inseparable de la reflexión y la constante duda, que han sido elementos definitorios para un arte personal, conceptual y abierto, donde ha logrado una claridad y una calidad en el mensaje poco frecuentes en el medio.

En el Icpna de Miraflores se puede encontrar una buena selección de este resultado. Obra concebida y realizada entre 1993 y 2008, esta antología abierta reúne propuestas variopintas, realizaciones de PPPP (Productos Peruanos Para Pensar) --empresa creada por el autor que, generadora en origen de resultados sin fin utilitario, ha derivado en PPPPdesign (asociado a Evelina Pest), productora de objetos donde el diseño es mandante--, así como trabajos y acciones surgidas por la actividad de sus heterónimos: Alfredo Covarrubias, Arturo Kobayashi y Aquiles Córdova, alias 'El Místico'. Este recurso de crear heterónimos le permitió llevar adelante una autoconfrontación saludable y enriquecedora. En él conviven pautas diversas, y estos personajes le permiten recurrir y transitar varias de ellas, confrontando o no, pero viviendo sin problemas o cuestionamientos la mayor ausencia de paradigmas o lecciones aprendidas. Si algo caracteriza a Casari es su pleno ejercicio de libertad y su capacidad de siempre arriesgar por los términos que se le ocurren, sin necesidad de afiliación a lo establecido o justificado por teorías pretenciosas o retóricas oportunistas. Y notable también es su auténtico desdén por las instancias de la fama o el éxito personalizados. Cuando en una de las Bienales de Lima, otorgaba al público 'pasaportes' para un espacio en el mundo dedicado a la creatividad humanista, estaba reivindicando la potencialidad y universalidad de esa capacidad, propuesta que hace pensar en la utopía y el anarquismo, pero que lleva en sí un canto abierto y honesto.

En esta antología, Casari muestra su capacidad de humor y su talento para sintetizar. Analiza, disecciona los materiales y los títulos, las categorías y las intenciones. Sus 'marinas' realizadas con agua de mar, conservan la ambición de rescatar y perpetuar el motivo, como lo han ambicionado los paisajistas, pero su resultado, en este caso, son lienzos blancos, porque ha utilizado, por veracidad, agua de mar y esta desaparece y solo deja el rastro imperceptible de la sal. Juega con las ideas de otros autores y rescata imágenes como lo haría la inocencia ("d'apres Munich"), nos hace ver al gigante invisible en la silla inmensa y nos deslumbra con la olla sobre la estufa, donde el hielo reina. Un artista imperdible.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook