Por Marienella Ortiz Ramírez
En la década del sesenta, el grupo colombiano Manuelita enviaba a sus ingenieros al Perú para que aprendieran de la experiencia y tecnología de punta de las azucareras norteñas. Casi treinta años después de esa experiencia, la empresa aterrizó en Trujillo para hacerse de las acciones de la azucarera Laredo. Henry Eder, presidente del directorio de la compañía colombiana, revela que encontró un gran atraso tecnológico, con el uso de variedades de caña de azúcar desfasadas. Por eso --relató durante su ponencia en la II Cumbre Empresarial ALC-UE-- decidió retomar el camino pasado y llevar a Laredo a la modernidad. Hoy están focalizados en su ingreso al negocio agroexportador, en tanto que la producción de biocombustibles aún es un proyecto en reposo, a la espera de una política tributaria del Gobierno.
¿Está en los planes de Manuelita ingresar al negocio de los biocombustibles en el Perú?
Aún no hemos tomado la decisión final, porque falta que el Gobierno termine de definir su política al respecto. Estamos pendientes de las decisiones que se tomen. Sí nos interesa, pues estamos en la producción de etanol y biodiésel en Colombia. Sin embargo, también lo haremos acá si la política del Gobierno Peruano resulta atractiva.
¿Qué significa para ustedes que sea atractiva?
Pues actualmente está en vigor cierta política tributaria que nos impediría pasar del azúcar al biocombustible y estamos esperando que se adecúe. Hoy las empresas agrícolas tenemos que pagar el 15% del Impuesto a la Renta, pero si producimos biocombustibles automáticamente tendremos que pagar 30%. Entonces, ese es un bloqueo total para entrar a esa actividad.
¿Pero han hecho alguna inversión, a la espera de que el escenario tributario cambie?
No hemos invertido nada, pero hemos hecho algunos estudios y nos gustaría expandirnos en los biocombustibles aquí, si viene el cambio de legislación.
¿Y han tenido algún acercamiento con el Gobierno para preguntar si ese cambio vendrá?
Eso se logra a través de los gremios como el APPAB (Asociación de Productores de Azúcar y Biocombustibles), que se reúne con el Gobierno para explicarle qué es lo que se requiere. El punto de fondo es que el Gobierno tiene que resolver si quiere, dentro de su política, la promoción de los biocombustibles. Para eso tiene que hacer 600 cosas, como ocurrió en Colombia, donde hay una gran producción de biocombustibles hechos con caña de azúcar y palma africana. Se han dado ciertas normas tributarias para eso.
¿También les interesa ingresar al negocio del biodiésel?
En el Perú hay productores de palma, como el grupo Romero. No vamos a entrar a ese negocio, solo al etanol hecho con caña. Hacer una inversión para cultivos de palma sería muy grande y tendría que hacerse en zonas remotas, en la selva.
¿Cómo les ha ido en los nuevos productos de agroexportación que han comenzado a cultivar?
Hemos comenzado con los cultivos de espárragos y de uva de exportación para su desarrollo en los próximos dos años, los cuales son negocios muy interesantes.
¿Esto implicó nuevas inversiones?
Eso significó unos 10 millones de dólares, pero es el comienzo. Cada hectárea nos ha costado 200.000 dólares.
¿Cuál será el volumen que producirán?
Apenas hemos comenzado a sembrar uvas, que serán unas 300 hectáreas. En espárragos tenemos como para unas 200 hectáreas y además hay terreno para otras 500. Espero que lleguemos a unas 1.000 hectáreas (en productos de agroexportación). Esa es la primera etapa del negocio.
¿Cuándo comenzarían a exportar?
Ya estamos exportando espárragos y, en el caso de las uvas, esperamos exportar para el 2010. El gran recurso del Perú es su clima, que permite sembrar otros cultivos, como cítricos, paltas, pero vamos a concentrarnos inicialmente en espárragos y uvas.
¿A qué mercados llegarán esos productos?
Los espárragos los vendemos a EE.UU. y Europa. Las uvas seguramente a EE.UU. Eventualmente a Europa.
¿En el negocio del azúcar han visto algún cambio, ahora que hay arancel cero?
El Perú no produce suficiente azúcar refinada, que es lo que se ha comenzado a importar con arancel cero. En cambio, sí tiene azúcar rubia, lo que más bien se ha comenzado a exportar. Eso es un absurdo. La rebaja de arancel la hicieron solo para el azúcar refinada y eso desincentiva la construcción de refinerías.
¿Ustedes tienen ya una planta de azúcar refinada?
Toda nuestra planta produce azúcar refinada.
¿Cómo los ha afectado?
Por el momento, nos ha afectado solo en parte porque los mercados mundiales están un poco restringidos, pero es un error y ya le hemos dicho eso al Gobierno.
¿Tienen interés en ingresar o comprar algunas azucareras?
En principio sí nos interesan, pero una cosa es que nos interese y otro que lo podamos hacer.
¿Están interesados en las acciones de las azucareras que estarían en venta?
Lo que pasa es que el Gobierno vende unos porcentajes muy pequeños. Entre el 15% y 20 % de acciones no te dan el control y a nosotros nos interesa entrar si podemos controlar, para hacer lo que nosotros sabemos hacer.
¿En ese escenario, han encontrado alguna oportunidad?
Llevamos diez años buscando oportunidades.
LA FICHA
Nombre: Henry Eder.
Profesión: Ingeniería eléctrica en Massachusetts Institute of Technology, en Estados Unidos. Especialización en Economía en el London School of Economics.
Cargo: Presidente de la junta directiva de Manuelita.
Trayectoria: Ha pertenecido a las juntas de Bancoldex, Banco de Occidente, Ecopetrol, ISA e Interbanco.