Por Luis Puiggrós Planas
Manchester United hizo sentir el peso de la historia, al derrotar al Chelsea por 6 penales a 5 tras igualar 1-1 en los 120 minutos, y se adjudicó la Liga de Campeones en una emocionante final. Pequeños detalles inclinaron el resultado a su favor, los cuales indican que la historia cuenta, como el último penal de la serie regular ejecutado por Terry, que si lo convertía los azules alzaban la copa. Pero el destino quiso que se resbalara al momento de ejecutarlo y estrelló el balón en el vertical izquierdo.
Álex Ferguson, con seis jugadores ingleses en el campo, utilizó un clásico 4-4-2, casi sin variaciones. Los cuatro del fondo fueron Brown, Ferdinand, Vidic y Evra (este último, el único defensor que desbordó por su banda). Luego otra línea de cuatro: Hargreaves por derecha y Cristiano Ronaldo por la izquierda, dejando en Carrick y Scholes las labores defensivas. En punta Rooney y Tevez, el único sudamericano en el cotejo, pues el brasileño Anderson ingresó para ejecutar uno de los penales. ¿No dicen que los grandes clubes europeos necesitan el talento latino para desequilibrar?
El sistema de Avram Grant, con solo cuatro nativos, fue más elástico. Para defender usó el 4-1-4-1, con Essien y Cole por las bandas, con Carvalho y Terry de centrales. Delante de ellos, Makelele protegiéndolos. Luego otra línea de cuatro integrada por Joe Cole por derecha, Ballack y Lampard en el medio y Malouda por la izquierda, dejando a Drogba solo en punta, convirtiéndolo en un 4-3-3 cuando atacaba, adelantando a sus extremos y laterales.
Fue un partido durísimo, pues los jugadores tuvieron que aguantar una intensa lluvia, que se juntó con su físico disminuido luego de soportar una fortísima temporada. Por eso varios jugadores se acalambraron. Un primer tiempo del Manchester, en el que Cech resultó fundamental ,y el segundo para el Chelsea, que estrelló dos balones en los postes.
El suplementario resultó igual de emocionante. Pero en la retina queda la grandeza de los hombres del Chelsea, encabezados por su capitán Terry, quienes perfectamente uniformados le hicieron el pasillo de los campeones al Manchester United y fueron a recibir sus medallas con la cabeza en alto, no como ciertos jugadores latinos que se las quitan o no suben a recibirlas. Una linda final para otra brillante temporada europea.