Si los Juegos Olímpicos pintan como un imposible, por lo menos a mediano plazo, al menos Woodman sí tiene fe en las posibilidades de Lima de obtener la nominación para organizar los Juegos Panamericanos del 2015. Ahora, más que antes, porque ya obtuvo el visto bueno presidencial para seguir adelante con la postulación.
"Con esta venia que nos ha dado el presidente, vamos apoyados por el Gobierno en su totalidad, también tenemos el apoyo del Comité Olímpico Peruano y obviamente el de la ciudad. Está todo coordinado para una buena presentación", declaró el titular del IPD.
La sede de los Panamericanos se definirá en octubre. El tiempo es corto para preparar la postulación y por eso Woodman pidió al Ejecutivo que dé un decreto de urgencia que permita al IPD hacer contratos rápidos con arquitectos para preparar los proyectos de infraestructura y también para iniciar el necesario lobby con quienes tomarán la decisión. El titular del IPD señaló que, aunque la infraestructura de Lima alcance para organizar los Panamericanos, la competencia con otras ciudades como Bogotá, Caracas o Toronto nos obligará a presentar proyectos de mejora de nuestras instalaciones para seguir en carrera. "No hay tiempo para presentar planos definitivos, pero lo mínimo que tenemos que llevar a la presentación son los anteproyectos de las diferentes mejoras", explicó.
Los Panamericanos no son poca cosa. En cada edición participan deportistas de 42 países en por lo menos 28 disciplinas. Sin embargo, la inversión requerida está al alcance de la economía peruana. Woodman estima que hacer unos juegos continentales le costaría al Perú entre 30 y 50 millones de dólares en infraestructura, además de otros 30 millones de gastos de organización. "Cifras totalmente alcanzables", consideró.
Todas estas declaraciones las dio luego de premiar a un grupo de deportistas destacados, entre los que estaban el atleta Jorge McFarlane, el judoka Carlos Zegarra y los integrantes del equipo peruano de vela clase optimist. Allí también anunció que el anteproyecto para remodelar el Estadio Nacional ya está listo, pero no incluye el retiro del césped artificial.