Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook

ENTREVISTA. Javier Echecopar

El regreso definitivo de un maestro

EL RECONOCIDO COMPOSITOR PERUANO REGRESA A LIMA PARA DIRIGIR LA ESCUELA DE MÚSICA DE LA UNIVERSIDAD CATÓLICA. SU VUELTA INCLUYE TAMBIÉN UN NUEVO TRABAJO AUDIOVISUAL, EL DVD "ENTRE PARÍS Y EL PERÚ: DE LO BARROCO A LO ANDINO"

Por Francisco Melgar Wong

La posibilidad de dirigir la Escuela de Música de la Universidad Católica acabó con el periplo europeo de Javier Echecopar, quien vuelve al Perú con algunos proyectos académicos y un flamante DVD, "Entre París y el Perú: de lo barroco a lo andino", que combina influyentes partituras del siglo XVIII con sus más recientes composiciones.

¿Cuál es la historia detrás del DVD que acaba de editar?
La historia comienza hace más de cuatro años, en París, cuando grabé algunos de mis conciertos en La Sorbona, la Casa Latina y una iglesia muy bella llamada Notre Dame de Lauret. Los recitales quedaron tan bien que al regresar a Lima decidí hacer la contraparte en el Perú, donde encontré escenarios francamente extraordinarios, como por ejemplo la sacristía de la iglesia de San Pedro. Me parece que el trabajo refleja mi estadía en París y cómo he logrado combinarla con mis visitas al Perú.

¿Quiso crear un juego de correspondencias entre la música barroca y la sacristía que le sirvió de escenario?
Bueno, debo confesar que la coincidencia no fue absoluta, pero al final la estética del lugar aportó mucho. Es cierto que la época se parece un poco, pero la música que yo interpreto en el DVD no es religiosa, sino cortesana.

En este último trabajo interpreta algunas piezas del "Libro de Zifra". ¿Cómo llegó a estas célebres partituras peruanas del siglo XVIII?
En 1982 el "Libro de Zifra" llega a manos de Rosa María Salas, una antropóloga que me llama para que lo vea. Yo lo reviso, lo estudio, lo trabajo y acabo presentándolo en el Museo Bolivariano, un lugar bellísimo, que es donde el libro se encuentra actualmente.

¿Qué fue lo que más le atrajo de las partituras que encontró en el libro?
Bueno, las referencias a la música española de ese entonces, que estaba al mismo tiempo influenciada por la música francesa y la italiana. En el "Libro de Zifra" se pueden rastrear los orígenes de nuestros valses, de nuestros festejos. Claro, todo se encuentra expuesto de una forma muy sutil.

Aparte de estas piezas del siglo XVII, ha incluido también algunas de sus propias composiciones y ha generado un interesante diálogo musical entre distintas épocas.
Sí. Allí están "Eguriana Nº 1", dedicada a José María Eguren, y "Cáliz del 36", inspirada en "España, aparta de mí este cáliz" de César Vallejo.

Después de una larga estadía en Europa ha decidido volver al Perú para dirigir la Escuela de Música de la Universidad Católica. ¿Qué espera de este proyecto?
Creo que la formación académica no debe opacar la espontaneidad de la gente. Cada expresión tiene su razón de ser: si uno toca yaraví, es por algo; si otro toca cumbia amazónica, es porque nació en la selva. No debemos negarle a la gente sus formas de cantar y de tocar. Creo que el aprendizaje académico de la teoría musical no debe estar separado, sino al servicio de estas formas musicales tan singulares y particulares, que jamás deben de perder su propia esencia.

En este sentido, la escuela podría cambiar el rumbo del desarrollo de la música popular peruana.
Yo le encuentro un gran parecido a lo que ocurre en la actualidad con nuestra gastronomía, a las formas más sofisticadas de presentación de los platos, al cuidado que se tiene hoy con los aromas. Lo mismo puede suceder con la música. Si un ritmo no traiciona su esencia, pero se mejora un poco, sin caer en excesos, encontramos el punto medio, el ansiado equilibrio.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook