La cotización del dólar volvió a subir para cerrar en S/.2,851, impulsada por los vencimientos de contratos a futuro y por la demanda de inversionistas institucionales locales y extranjeros, así como por la ausencia de agentes vendedores de dólares en el mercado.
Un contrato a futuro es una operación de cambio de moneda pactada a una fecha futura. Por lo general, en un mercado con una tendencia definida en el corto plazo, estas operaciones se renuevan y el único movimiento de dinero que se realiza es por la diferencia a favor o en contra de quien adquiere el contrato.
Así, por ejemplo, si un inversionista compra US$10.000 para dentro dos meses a S/.2,75, una vez cumplido el plazo, si el dólar subiera a S/.2,80, el banco deberá abonarle la diferencia al renovarse el contrato. Pero de no renovarse, el banco deberá entregarle el total de los dólares materia de la operación. Justamente lo que está sucediendo en estos días en el mercado.
Los dólares que ingresaron desde el exterior fueron cambiados a soles y adquiridos por el BCR. Los extranjeros, que apostaban por la apreciación del sol, vendieron dólares en el mercado e inmediatamente pactaron una operación de compra a futuro por la misma cantidad y con los soles compraron certificados del BCR, de tal manera que recuperaban su inversión más el diferencial por el tipo de cambio y el interés de sus certificados. Pero con un dólar estable y una tasa de encaje para instituciones financieras no domiciliadas de hasta 120% ya no es negocio y los contratos no son renovados, lo que fuerza a los bancos a comprar dólares para pagar los vencimientos de los contratos a futuro. Una operación que eleva el tipo de cambio.
Sin embargo, en el BBVA y el Scotiabank señalan que, cuando se terminen estas operaciones, el dólar volverá a negociarse en alrededor o por debajo de S/.2,70.