MUESTRA. Collages de Ana Cecilia Farah
Por Marianne Blanco Dejardin
Ana Cecilia Farah siente por los textiles una fuerte atracción. La tela es el universo que le provee el sustrato para que sus ideas puedan florecer. La tela es, pues, continente y contenido.
Si bien Ana Cecilia siempre se interesó en usar las telas como una suerte de escenario, de fondo, para sus creaciones, a medida que pasaron los años fueron cobrando cada vez más protagonismo. "Al principio de mi carrera hacía autorretratos y a veces las imágenes no tenían un 'background' y utilizaba las telas para eso. Las bordaba, las modificaba para crear un espacio único. Luego comienzo a introducir elementos barrocos sobre las telas y me dedico a formar ambientes interiores de casa. Armaba el concepto del hogar con elementos antiguos del barroco y las telas me servían para simular los papeles que se colocaban en las paredes para decorar los ambientes o también las usaba para simular paisajes naturales", explica Ana Cecilia, quien después de esta etapa dejó de lado la figura humana para dar paso a la presencia de una naturaleza que se manifiesta en todo su esplendor.
En esta muestra, que Farah inaugurará mañana en la galería Vértice y que titula "Landscape", presenta una serie de collages en los que une con hilos invisibles diferentes tipos de telas, plumas, hilos de algodón, y presenta vacíos dejados por trozos de tela que han sido recortados, eliminados, en un afán por lograr volúmenes y texturas y que dan como resultado piezas exuberantes, paisajes por donde una pulsión vital pugna por salir desgarrando la tela para lograrlo. Ya no percibimos a simple vista los elementos barrocos que tanto usó y que le gustan sobremanera, ya no hay una presencia humana figurativa. Estamos frente a paisajes naturales. "En esta etapa de mi trabajo he descompuesto los elementos figurativos. Los elementos barrocos han sido deconstruidos y las telas los contienen. Lo que sale y brota es la naturaleza que se trata de descontrolar y de salir de la tela que la contiene", explica Farah.
Las piezas que tenemos enfrente son --según la artista-- escenarios que surgen a partir de la combinación de elementos tanto naturales como artificiales para obtener piezas que, en su aparente naturalidad, denuncian un artificio extremo.
"La naturaleza tiene un género, es muy femenina, y creo que en mi trabajo se siente mucho la naturaleza femenina. Creo que hay una presencia de la noción del cuerpo femenino con nociones de la naturaleza. Para mí, el 'Landscape' es la extensión del cuerpo femenino", afirma Ana Cecilia.
MODUS OPERANDI
Ana Cecilia no realiza bocetos previos. Escoge las telas que más la inspiran y que en la mayoría de los casos parecen tapices antiguos. Su trabajo empieza en la tela y, a partir de ella, agrega o quita, cose, pliega o frunce. "Lo que más me inspira es el material inicial, mi soporte. Siento una fascinación por los materiales y las texturas", dice Ana Cecilia, quien trabaja con dos costureras que dan vida a sus creaciones. "Yo no coso nada, no va con mi temperamento", explica.
Ana Cecilia pronto viajará a Londres a hacer una maestría de dos años y sabe que no tendrá costureras a su disposición para hacer sus collages. "Ahora que me vaya mi trabajo va a adquirir otra dimensión porque yo lo haré, pero no de esa manera. Quizás una todo con alfileres o imperdibles dorados porque el trabajo que hacen las costureras es muy meticuloso, pues cosen mis collages como si se tratara de vestidos de fiesta", explica la artista.
Las piezas parecen paisajes vistos desde el cielo y algunos nos hacen pensar en cuadros japoneses. Hay trabajos muy sutiles y delicados, en los que destacan los recortes de detalles de las telas y una sutil creación de texturas y sombras, que se contrastan con piezas exuberantes en las que el espíritu barroco parece asomarse a través de la explosión de los volúmenes.