Hard candy
Apenas escuché "Hard Candy" me sentí decepcionado. Al principio no pude identificar qué era lo que me molestaba y le eché la culpa a The Neptunes (el equipo de producción encargado de llevar una atmósfera de pista de baile a la placa), pero era obvio que el dúo formado por Pharrel Williams y Chad Hugo había llevado a cabo su tarea a la perfección. Luego pensé en echarle la culpa a Justin Timberlake (el mediático símbolo sexual encargado de coquetear con la reina del pop en cinco canciones del disco) pero, a pesar de la incapacidad de Timberlake de articular un solo piropo decente ("Madonna... te voy a llevar a la disco"), decidí que el ex de Britney Spears no era el responsable del desastre. Así que no me quedó otra opción más que mirar en dirección a la reina y darme cuenta de una triste realidad: después de 26 años de mandato, Madonna ya no quiere llevar la corona. Es simple, cuando un cantante pop se aleja de su tradición (en este caso, cantar canciones) para experimentar con la 'vanguardia' (en este caso, entramar frases sobre las innovaciones sonoras y rítmicas de los productores del momento) es que ha llegado el momento de bajar del trono. ¿Nos tendremos que conformar con Britney o Christina? Que alguien por favor le alcance a Madonna una copia del "Immaculate Collection" antes de que sea demasiado tarde. [FM]
'Safety dance'
Lo ha confesado: es su disco más bailable, el más orientado a la música disco, el más electrónico de su carrera. "Tal vez como resultado del trabajo que como DJ he venido haciendo últimamente", se excusa Moby. Y sí. No hay dudas: "Last Night" está concebido para sacudir cuerpos sobre una pista de colores, bajo la luminosidad de una colgante bola de cristal. Por eso es raro escucharlo sentado ante un escritorio y, como tal, no es muy susceptible de comentarios o escrutinios minuciosos. Todo el álbum es una red de resortes saturada de sonidos electrónicos, voces que repiten estribillos cliché; excusas perfectas para fiestas infinitas. Demasiada asepsia, demasiada frialdad. Muy impersonal. Esperábamos más. [RV]
Los chicos nuevos
Descabellado Records presenta en sociedad a este novísimo trío, formado por Ernesto Lúcar (guitarra y voz), Carlos Lescano (bajo y coros) e Iván Gómez quienes, a juzgar por los seis temas que forman parte de este primer EP (que, dicho sea de paso, puede ser descargado de manera gratuita de su página web oficial: www.macanarock.com), sienten un gran afecto o una profunda nostalgia por la década de los noventa. Sus coqueteos con el funk y sus ocasionales arrebatos de psicodelia insinúan futuras revelaciones, pero por ahora el balance es más bien discreto: en esta producción todavía embrionaria hay lugar para una sección rítmica bastante cuajada, pero no para canciones memorables. Su camino recién empieza. [RCA]