Por Sergio Galarza. Especial para El Comercio
En un campo regado unos minutos antes de empezar el partido, parecía que Perú jugaría de local en Huelva. Pero la cantidad de compatriotas que llegó hasta el estadio Nuevo Colombino con sus camisetas y banderas blanquirrojas solo resultó un disfraz en una noche fresca y agradable.
No se escuchó una voz de aliento constante y el juego de la selección tampoco lo mereció. Chemo del Solar dejó en la banca a Mariño, quien junto con Guerrero era el jugador más destacado por la prensa deportiva española, que también anunciaba la posible contratación de Leao Butrón para el fútbol español (se vocean Almería, Hércules y Valencia).
Butrón empezó el encuentro con las manos flojas, pero quizás recordó que su destino puede estar en la Liga Española y, sobre todo, se dio cuenta de que el resultado dependería mucho de su actuación. España tuvo la primera ocasión clara a los cuatro minutos. A partir de ese momento Chemo del Solar siguió todo el encuentro de pie.
España tocaba con facilidad por la precisión de sus mediocampistas, a diferencia del Perú, que no veía la forma de conectar con Guerrero, quien luchaba solo contra los centrales españoles.
Rinaldo Cruzado era quien más pedía el balón y ponía esa garra que siempre se ha reclamado a la selección peruana. Fue él quien se animó a encarar el área rival, lo que provocó un tiro libre que Nolberto Solano no hubiera desperdiciado hace unos años. Luego vino la lesión en el hombro de Alberto Rodríguez que asustó a todos, lo que dio oportunidad a Miguel Villalta.
NADA HIDALGO
Hidalgo se encaraba con Sergio Ramos, pero sin balón. En el segundo tiempo volvería a hacerlo, pero con Iniesta, un jugador que nunca reacciona de mala manera. Además de demostrar que no tiene miedo a encararse con los rivales, Hidalgo dejó en claro otra vez que lo suyo no es la rapidez para volver.
Aunque Chemo del Solar diría más tarde en la conferencia de prensa que en las eliminatorias sudamericanas se juega en césped alto y seco, lo cual genera un juego más lento. Con el gol de Villa la selección española se fue tranquila al descanso.
Mariño entró en el segundo tiempo, lo cual no supuso el gran cambio que esperaban los hinchas peruanos, apagados en las tribunas por sus pares españoles.
A Salas le rompieron la cintura en un despiste, la figura de Butrón crecía y un hincha de Universitario se metía al campo para anotar de palomita, enseñándole el camino a los delanteros.
Perú perdía la posibilidad de contragolpear por su lentitud. El público en general comenzó a hacer olas en las tribunas y la selección española, ya con varios cambios, creyó que podía camotear al rival. Así llegó el gol de Hernán Rengifo, que hubiera dado un resultado engañoso al partido.
El fusilamiento final de Capdevila a Butrón en el descuento puso las cosas en su sitio, un 2 a 1 que pudo ser 5 a 1, sin duda alguna.
Solano declararía luego que caímos en la tontería de siempre, pero la verdad es que son otras las tonterías que faltan por resolver para que España, u otros equipos de un nivel superior al nuestro, no nos vean como rivales para coger moral.
EL DATO
Henry Guevara fue el peruano que entró a la cancha con camiseta de la 'U'
MINUTO A MINUTO
27' Ingenioso (y agresivo) Hidalgo. España, con Xavi Hernández, Iniesta y Sergio Ramos, copaba el medio y arrinconaba a Perú. Hasta que Martín Hidalgo, el ex Gremio, impuso respeto. Primero a Villa, después a Ramos. Fuerte pero sin mala intención. Con el madridista sí se excedió un poco: le pegó un manotazo. Pudieron sacarle roja, pero la sacó baratita.
74' Medio gol. Paolo va a buscar la pelota hasta el vestuario. Nunca la da por perdida. En una jugada así llegó el empate de Perú.
93' Minuto fatal. Lo dijo Ñol: "Perdimos por la tontería de siempre". Pelota al área, último segundo, gol. Fue de Capdevila.