Por Elizabeth Salazar Vega
Verde o rojo. Para los inspectores migratorios del aeropuerto internacional Jorge Chávez, ambos colores significan mucho. Dependiendo de cuál aparezca en la pantalla de la computadora, podrán saber si una persona carece de inconvenientes para salir del país o si pesa sobre ella una orden de requisitoria.
En una visita a las instalaciones del aeropuerto se pudo constatar que en los módulos de control, tanto de llegada como de salida, se ha habilitado un software que no solo permite interconectar la base de datos de la División de Requisitorias de la PNP con el reporte que administra la Dirección General de Migraciones y Naturalización (Digemín), sino que ahora las verificaciones se realizan en un solo paso y toma menos de un minuto.
MÁS RÁPIDO PERO...
Como se recuerda, en junio del 2007 se decidió suspender la verificación de requisitorias, pues esta se realizaba con maquinaria obsoleta que generaba demora en la atención. Ello, sumado a que el pasajero debía formar otra cola para pasar el control migratorio, hacía que el trámite resultara una tortura.
El general (r) Juan Álvarez, actual director de la Digemín, explica que el nuevo sistema está vigente desde marzo, pero se implementó oficialmente a partir del 14 de mayo. "La habilitación del nuevo componente informático era necesario porque el sistema se colgaba continuamente, lo que obligaba a hacer un control manual que no solo demoraba la atención, sino que permitía actos irregulares", sostuvo.
Ahora los pasajeros solo requieren acercarse a los módulos y pasar su pasaporte por un escáner para que en segundos la computadora muestre sus datos, movimiento migratorio y si tiene pendiente alguna orden de requisitoria. Cuando eso ocurre, la atención en la cola se suspende unos minutos, para llamar a los oficiales que se encuentran en la División de Requisitorias, a pocos metros de ahí. "Nos reunimos con el sospechoso. Lo que se hace es constatar si es un caso de homonimia, o si tiene algún permiso judicial o suspensión de orden de captura que no sale en el sistema", explicó personal de esta división. De tratarse de alguno de estos casos, el oficial a cargo expide un oficio en el cual señala que la persona "prosigue su viaje".
Aquí es donde el sistema demuestra que, si bien es rápido, no es infalible. Según el informe 043-2008-IN de marzo pasado, el suboficial técnico de tercera Richard Vargas Guerra firmó el reverso de la Tarjeta Andina de Migraciones (TAM) de dos personas que habían salido con orden de requisitoria positiva, indicando el conocido "prosigue el viaje". Lo más grave es que en el caso del ciudadano Guillermo Tardio Rodríguez, no solo la computadora arrojó la advertencia de color rojo, sino que personal de la División de Requisitorias, tras reunirse con él, emitió el oficio 309-08-DIRINCRI-PNP en el que confirman: "no viaja por mandato judicial" ¿De qué sirve la vigilancia si un tercero puede ordenar la salida de una persona?
Álvarez dice que su gestión está abocada a identificar elementos corruptos en la institución para retirarlos, aunque cabe indicar que el suboficial mencionado fue asignado luego de que él asumiera el cargo. "Tenemos unos cinco casos de corrupción interna detectados que están en investigación. Pero ello no puede opacar el hecho de que hemos logrado detectar un mayor número de intentos de viajes irregulares", agregó.
No obstante, una palabra suya también parece ser suficiente. Según la nota 194-2008 de la Digemín, el 7 de abril el salvadoreño Eduardo Quiñones ingresó al país pese a carecer de visa. Según el documento, el supervisor Segundo Torres recibió la llamada del mismo general Álvarez para ordenarle que el visitante, que estaba a punto de ser reembarcado, pase a territorio peruano pero bajo el rubro "delegado APEC".
Al respecto, Álvarez señala que son muchas las aerolíneas extranjeras que no informan a sus clientes de cuáles son los países que sí requieren visa para ser visitados, por lo que queda en manos de la Digemín resolver ese tipo de problemas para no afectar al viajero.
CELOS PROFESIONALES
La hora punta en el aeropuerto se inicia a las 9 p.m. y se acentúa en la madrugada, cuando llegan hasta diez vuelos comerciales a la vez, cada uno con un promedio de 120 pasajeros. Por ello, además del cambio de software, la Digemín asignó 55 policías a los módulos de control del aeropuerto, para completar la atención en los 14 módulos de salida y 16 de llegada. Esto ha generado pugnas internas con el personal civil, que temen ser desplazados en sus puestos de trabajo y sospechan que las irregularidades puedan aumentar por la presencia de algunos agentes corruptos.
"Han asignado a dos policías de inteligencia para vigilarnos. Nos preocupa que se cometan nuevas irregularidades o que manipulen las requisitorias porque al final a quienes les hacen proceso administrativo es a nosotros", explicó una de las trabajadoras.
Álvarez considera que esta reacción responde a celos profesionales. "Como en todos lados, aquí hay personal antiguo que ha adoptado malas costumbres y es reacio al cambio. Los policías han sido capacitados y solo se quedarán hasta diciembre, cuando culminen las cumbres presidenciales. Luego se realizará un concurso público".
LAS CIFRAS
3'047.000
personas ingresaron al país, entre nacionales y extranjeros, de abril del 2007 a mayo de este año. En el mismo período, se controlaron 3'437 mil salidas.
34
casos de presuntos delitos contra la fe pública han sido detectados por la Digemín en lo que va del año, en comparación con los 75 que se detectaron en todo el 2007.
AL GRANO
IMELDA TUMIALÁN. DEFENSORÍA DEL PUEBLO
4 "Registro debe estar conectado con el PJ"
Hace unos meses ustedes inspeccionaron el área de control migratorio del aeropuerto. ¿Cree que con la interconexión del sistema se solucionan las deficiencias?
Eso ayuda, pero por más que tengan un software ágil y se cubran los módulos de atención seguirá existiendo demoras por la cantidad de gente que llega a la misma hora. Pero el problema más serio que encontramos era que no había interconexión con el sistema de requisitorias del Poder Judicial, y eso, hasta ahora no ha sido superado.
Eso impide que tengan un reporte actualizado...
En efecto. El Poder Judicial y la PNP no tienen la misma base de requisitoriados, pues esta última no la tiene actualizada. La policía recibe las modificaciones por correo después de 15 días o más, lo que puede permitir la retención de gente inocente o la fuga de peligrosos delincuentes. Eso sin contar la nula verificación que se hace en provincias, excepto en Tacna, por la falta de puestos interconectados a requisitorias.
La defensoría también había hecho un pedido a las aerolíneas...
Sí, otra cosa importante para terminar con el cuelo de botella es hacer que las aerolíneas entreguen con anticipación la relación de sus pasajeros. Esto permitiría verificar los nombres con anticipación. Los empresarios están de acuerdo, pero se requiere adecuar otro software.