Vivir en la calle Berlín, de Miraflores, se ha convertido en una prueba de paciencia. Los trabajos de refacción del pavimento, iniciados a fines de abril, obligan a los residentes a dejar sus vehículos en calles transversales o a alquilar cocheras particulares, mientras que otros ni siquiera pueden sacarlos de la cochera. Once de las catorce cuadras están cerradas.
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Vecinos de la calle Berlín viven encerrados entre tierra y zanjas