Por Luis Yupanqui
Amanece en la sierra de Áncash. Los rayos del sol alumbran desde muy temprano y el discurrir de las aguas del río aún nos arrulla como en toda la noche. La carpa se ilumina y pienso que nunca antes sentí un despertar más grato. La naturaleza parece mágica en este alejado rincón de Conchucos.
PUENTE COLGANTE
El ancestral puente colgante de Pukayaku une los distritos de Yauya y Llama. Tiene una luz de 35 metros y se ha buscado semejar la arquitectura inca, para lo cual se utilizó sogas de maguey (material de la zona) y mano de obra local, asesorados y capacitados por la escuela de tejedores del puente de ichu de Queswachaka, en el Cusco. Las autoridades locales se han comprometido con la limpieza y conservación de este puente, para lo cual se ha creado la Escuela Itinerante Chaski Naani.
En el 2006 fue inaugurada la reconstrucción del puente colgante Pukayaku y con ella se creó la primera carrera Chaski Naani. Esta fue la culminación del objetivo propuesto por el proyecto, que buscaba la integración y tránsito de las comunidades en la zona de Pukayaku sobre el cañón del río Yanamayo. Esta ruta articularía el encuentro e integración de los diferentes pueblos de Conchucos.
CARRERA DE CHASQUIS
Mariano Jaramillo, el gran ullak umo (sumo sacerdote) se acerca al Yanamayo para el tradicional pago, reza en quechua al apu y esparce la chicha de jora sobre el río en señal de ofrenda. En medio de tanto misticismo, Felipe Restrepo, acróbata colombiano, desciende sobre la tela que ha colgado en medio del puente. Las sogas de maguey sostienen la tela sintética. Así, en medio de sus piruetas, cada nudo es una estación, un mensaje, un rito a la absoluta dependencia al apu.
El punto culminante de estos días de aventura y trekking está por empezar: la carrera Chaski Naani. Los corredores han tomado sus ubicaciones y se han distribuido a lo largo de los 17 km que cubrirán desde el pueblo de Yauya hasta Llama. Estos muchachos, de las diferentes comunidades aledañas, llevarán un mensaje en quechua que debe llegar fiel al que fue transmitido al inicio de la carrera pasando por las 12 postas programadas.
También yo buscaré mi ubicación para registrar el mejor encuadre del paso de los chasquis. La experiencia ha sido mística, el pututo aún resuena en mi oído y el descenso sobre el río, del ángel de Pukayaku, sigue en mi retina.
SEPA MÁS
4 Históricamente, el río Yanamayo fue atravesado por varios puentes colgantes, siendo el de Pukayaku el más importante, porque era parte del Inka Naani.
4 Desde hace más de 50 años se tenía proyectado reconstruir este puente. El INC y Dircetur Áncash lo pusieron en ejecución el 2005.