Por Erik Struyf Palacios. Corresponsal
BRUSELAS. Los irlandeses que piensan decirle No al Tratado de Lisboa el próximo jueves bordearían el 35% de los votantes, mientras que el campo del Sí se limitaría al 30%. Así lo reveló ayer una encuesta publicada por el "Irish Times" que pone los pelos de punta a Bruselas y a los pro europeos.
Si esta tendencia se mantiene y triunfa el No, el proyecto para reformar las instituciones de una Unión Europea (UE) con 27 miembros y que aspira a pesar más en el mundo quedaría nuevamente frustrado, como sucedió en el 2005 cuando franceses y holandeses no aprobaron el proyecto de Constitución Europea.
El Tratado de Lisboa crea la función de presidente de la UE, refuerza el rol del alto representante para la Política Exterior y extiende el sistema de decisión por mayoría a una serie de materias (entre ellas la inmigración) en donde hoy debe existir unanimidad entre los estados miembros.
La mayoría de irlandeses que se inclinan por el No sostienen que ignoran el porqué de un tratado reformador.
EL DATO
Esperada consulta
En el resto de países de la Unión Europea el proceso de ratificación del Tratado de Lisboa se produce por simple vía parlamentaria. Sin embargo, la Constitución irlandesa obliga a la realización de un referéndum, previsto para este 12 de junio.