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ESPECIAL. ELECCIONES HISTÓRICAS

¿Otro estilo en la Casa Blanca?

Por primera vez un afroamericano compite por la presidencia de Estados Unidos. Muchos electores se preguntan si vale la pena votar por el hijo de un inmigrante africano

Por Miguel Vivanco. Corresponsal

Estados Unidos vive desde esta semana un momento histórico. Por primera vez un afroamericano ganó la nominación del Partido Demócrata, quebrando las ilusiones presidenciales de una mujer tan experimentada como Hillary Clinton y avivando la ilusión de millones de jóvenes hastiados de la guerra absurda que libra su país en Iraq.

Pero su vertiginoso ascenso político tiene preocupados tanto a los electores republicanos como a los demócratas, quienes siempre han estado acostumbrados a votar por candidatos blancos y provenientes de familias tradicionalmente influyentes en Capitol Hill.

Hoy muchos votantes se preguntan si vale la pena apostar por el hijo de un inmigrante africano o ratificar la tradición votando por un político de la vieja guardia estadounidense. El 4 de noviembre los estadounidenses elegirán entre Barack Obama (46 años), senador demócrata por Illinois, y John McCain (71), el senador por Arizona y veterano de la guerra de Vietnam.

Ambos contendientes tienen ideas, lenguajes y actitudes diametralmente opuestas. Mientras Obama hace énfasis en la ilusión y el cambio, McCain insiste en la tradición y en reorientar parte del trabajo realizado por el actual presidente George W. Bush.

No hay duda de que muchos votantes tienen memoria frágil o simplemente desconocen parte de su propia historia, lo cual les dificulta medir la verdadera dimensión del momento histórico que se vive en la Unión Americana.

Ante la incertidumbre de Hillary Clinton a convertirse en la candidata a la vicepresidencia, Obama ya había pensado en dos posibles compañeros de fórmula: el gobernador de Virginia, Tim Kaine, de los primeros seguidores, y el senador estadounidense James Webb, veterano de Vietnam y ex secretario de la Marina. Con cualquiera de los dos buscaría ganar el voto blanco que respaldó siempre a Clinton.

También ve con buenos ojos al gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, que le aseguraría una gran parte de los diez millones de votantes hispanos.

Todas estas 'movidas' tienen preocupados a los estrategas de la campaña republicana, quienes en privado ya empezaron a trabajar para "desprestigiar legalmente" los atributos de Obama.

Tal es el grado de efervescencia política que en los medios de comunicación ya se habla de un afroamericano en la Casa Blanca, de un masivo apoyo bipartidario a McCain de parte de la derecha tradicional norteamericana, incluso se recuerdan los cobardes asesinatos de todos aquellos que en su momento hablaron de cambios radicales al interior de la política de EE.UU.

Las muertes de los líderes negros Martín Luther King y Malcom X, así como de los hermanos John y Robert Kennedy, han empezado a ser recordadas con insistencia. Todo eso indica a las claras que los comicios del 4 de noviembre del 2008 serán históricos.

VOCES DISTINTAS
Según Michael Shifter, vicepresidente de la fundación Diálogo Interamericano, la gente olvida que Barack Obama se formó políticamente en Chicago, considerada una de las ciudades "más rudas" en Estados Unidos y donde no existe espacio para los políticos débiles.

Recordó que desde la década de los ochenta, Obama desarrolló una importante labor con los trabajadores pobres de Chicago, donde pudo desarrollar con éxito un discurso político que mezclaba el idealismo extremo y el rudo pragmatismo callejero.

"El éxito de Barack Obama radica en que no se quedó en la agitación de los trabajadores. No era suficiente, sino desarrolló un discurso armonizado en el que los conceptos relacionados con los cambios, acuerdos y consenso siempre tienen espacio", comentó Shifter.

Para Francisco Fuster García, analista de la revista "Claves", la carrera política del senador afroamericano no es otra cosa que una mezcla de los aciertos y estilos de tres presidentes de Estados Unidos: Abraham Lincoln, John F. Kennedy y Bill Clinton.

"Obama siempre ha considerado a Lincoln como el modelo de rectitud. También comparte con Kennedy su idealismo y su capacidad para vivir en un estado de esperanza perpetua. Algunos estilos para transmitir su mensaje electoral son similares a los de Bill Clinton. Parte de su éxito radica en la implementación de esos factores", acotó Fuster.

Jorge Gómez Barata, autor del libro "¿Cómo se fabrica un presidente en EE.UU.?", considera que el proceso para elegir al hombre que regirá los destinos de la nación más poderosa del mundo es extremadamente simple y se desenvuelve entre la élite de la clase política.

"Son los 'aparatchiks', criaturas de probeta, preparadas para representar los intereses del imperio en su conjunto, cuya lucha refuerza el mito del pluripartidismo en los Estados Unidos, donde realmente hay solo un partido dividido en dos mitades".

LAS ENCUESTAS
Días después de consagrarse como el candidato demócrata a las presidenciales del 4 de noviembre, el senador por Illinois también ve reflejados su éxito y popularidad en las encuestas. Las últimas consultas revelan que supera por dos puntos porcentuales a su rival republicano John McCain.

Según la firma "RealClear Politics.com", Obama tiene 2,2 puntos de ventaja sobre McCain.

La cadena de televisión CNN habla de una ventaja de 2 puntos y con perfil de crecimiento.

La última encuesta de Gallup, por su parte, otorga un punto de ventaja a Obama sobre McCain.

Gallup realiza una encuesta diariamente sobre las elecciones presidenciales.

WALL STREET SE ILUSIONA
Al margen de quien gane las elecciones presidenciales, lo cierto es que la crisis económica que vive Estados Unidos será el principal reto por resolver para el nuevo inquilino de la Oficina Oval.

A pesar de que el candidato Barack Obama impulsa una política de mayores impuestos al capital, mayores tributos y más regulación, esta semana los operadores de Wall Street adelantaron su intención de "estar del lado del vencedor".

Ellos admiten que el mercado bursátil detesta la incertidumbre, pero con Obama los inversionistas han pasado de una reacción negativa a una posición conciliatoria.

Y es que los números no mientes. Ya sean Obama o McCain, encontrarán una economía debilitada y al borde de una recesión.

La mayoría de los expertos cree que la economía comenzó una recesión o ingresará a ella a finales del 2008.

Los expertos también redujeron sus pronósticos sobre crecimiento económico. Ahora predicen que la economía, que creció en un 2,2% el año pasado, registrará este año un crecimiento de apenas un 1,4%.

Si la nueva cifra demuestra ser correcta, será el crecimiento más débil desde la última recesión, la del 2001.

Se estima que en el 2009 la economía podría subir en un 2,3%, un ritmo todavía considerado por debajo del promedio.

Los expertos estiman que la tasa de desempleo, que tuvo un promedio de 4,6% durante el 2007, aumentará, y podría llegar a 5,3% este año, y a 5,6% en el 2009.

El paso por Indonesia y la angustia en Hawái
Ahora que se sabe que Barack Obama tendrá la misión de intentar el retorno de los demócratas a la Casa Blanca, sus opositores republicanos han revivido algunos pasajes de su niñez y religiosidad.

En un reciente artículo titulado: "Las lecciones que aprendió Obama en Indonesia", el diario "The New York Times" detalló algunas de las anécdotas de la niñez del senador por Illinois en ese país, donde la población musulmana es la más grande del mundo.

El columnista Roger Cohen reunió los testimonios de condiscípulos indonesios que compartieron la infancia con Obama, a quien todos recuerdan como Barry, un niño alto y gordito que siempre usaba bermudas.

Obama, quien llegó en 1970 a Indonesia a la escuela de Basuki, del distrito de Menteng, en Java Central para cursar el cuarto año de primaria, se enfrentó a un país diferente, donde su primer problema fue tratar de dejar de escribir con la mano izquierda.

A pesar de que Barack Obama es bautista, su padre biológico keniata era musulmán y su padrastro, Lolo Soetoro, también.

En opinión de Cohen, EE.UU. tiene un problema con el islam. "Si se menciona el nombre de esa religión, que profesa la quinta parte de la población mundial, brotan imágenes de extremistas, reflejo de una inquietud nacida del 11 de setiembre y de la ignorancia".

Obama también describió su sentimiento de angustia y furia derivada de un escenario de fuerte conflicto racial, cuando vivía en Hawái. El actual senador escribe sobre su alienación por "estar jugando siempre en la cancha del hombre blanco, según las reglas del hombre blanco. Si el director o el entrenador querían escupir en mi cara, podían porque ellos tenían el poder".

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