INFORME. LA MODA ESTÁ EN LA RED
Por Patricia Castro Obando. Corresponsal
BEIJING. En menos de un mes, el primer ministro chino, Wen Jiabao, se ha convertido en el sexto político mundial más popular en Facebook. Los cinco que van por delante --liderados por Barack Obama-- son todos estadounidenses. Muy por detrás han quedado otros líderes chinos, como el actual presidente Hu Jintao, el iniciador del proceso de reforma y apertura Deng Xiaoping y hasta el propio Mao, en esta poderosa plataforma de redes sociales.
La popularidad de Wen se disparó dentro y fuera de China debido a su rápida reacción tras el sismo de 8 grados en la escala de Richter que azotó el 12 de mayo la provincia de Sichuán, el cual ha causado la muerte de al menos 70.000 personas. El político de 65 años llegó a la zona del desastre apenas dos horas después de ocurrido el terremoto y durante cinco días lideró personalmente las operaciones de rescate.
Al parecer el perfil de Wen Jiabao en Facebook fue abierto por estudiantes chinos en Hong Kong pocas horas después del sismo. El 14 de mayo se colgó un álbum de fotos titulado "Terremoto en Wenchuan" y ese mismo día recibió el primer comentario en chino procedente de la otrora colonia británica.
Hasta el momento se han sumado 47.000 miembros que han transformado la página original. Los propios seguidores han añadido 485 fotos y 16 videos relacionados con Wen, el terremoto y China. Más de 7.000 comentarios tanto en chino como en inglés han sido colgados por internautas de todas partes del mundo.
La cuenta de Wen revela pocos detalles personales o preferencias del político. La mayor parte de comentarios constituye efusivas muestras de apoyo como aquella comentarista que quiere proponerlo para el Nobel de la Paz. Pero también hay críticas relacionadas con el Tíbet y el Dalai Lama, la situación de los derechos humanos, los Juegos Olímpicos o la libertad de prensa. "Expresar una opinión no es un crimen, es un derecho humano", reivindica un usuario.
Sin embargo, la página parece no incomodar demasiado a los censores y se puede acceder a ella desde la parte continental. China ejerce una estricta censura en Internet y bloquea todo aquello que critique directamente al régimen. El Ministerio de Relaciones Exteriores de China, a través de su portavoz Qin Gang, ha dicho que no tiene mayor conocimiento sobre este perfil no oficial pero lo investigará.
EL ABUELO WEN
"Soy el abuelo Wen, aguanta muchacho, te rescataremos". Estas fueron las palabras del ministro chino a uno de los miles de estudiantes que quedaron sepultados bajo los escombros de las escuelas de Sichuán. En China ya se le conocía como 'El Premier que Llora', aunque ahora él mismo prefiere que lo llamen 'El Abuelo Wen'.
Desde que se convirtió en primer ministro, en el 2003, Wen ha cultivado la imagen de un líder compenetrado con el pueblo. En imágenes transmitidas por la televisión estatal, se le ha visto compartir las tradicionales festividades del Año Nuevo Chino con grupos socialmente marginados como los mineros, los trabajadores migrantes, y los enfermos de sida, entre otros.
Algunos analistas consideran que el rol asumido por Wen es un cambio en la forma que tiene el Partido Comunista de interactuar con los ciudadanos. "Los esfuerzos de Wen tendrán una influencia a largo plazo en el trabajo del gobierno", explica Fang Ning, experto de la Academia China de Ciencias Sociales en Beijing. "Su respuesta veloz y presencia inmediata establecerán un precedente para otros líderes", añade.
En China, incluso antes del terremoto, a Wen se lo conocía por su "sinceridad, honestidad y humanidad", cualidades que no abundan en otros líderes locales, de acuerdo con la opinión de sus simpatizantes. Su vida personal sigue siendo un misterio. Wen se presenta a sí mismo como el hijo de una familia de modestos profesores. Según describen los internautas chinos, Wen ha usado la misma chaqueta en más de una década y, a diferencia de muchos de sus compañeros de cuadro, no se pinta la canas.
Los expertos sostienen que el nuevo perfil de líder que proyecta Wen es señal de triunfo sobre el ala conservadora al interior del partido. Ha sido otro movimiento clave de la dupla Hu Jintao-Wen Jiabao, que se encuentra en su segundo mandato hasta el 2012.
Pero a diferencia del presidente Hu, impenetrable y distante según la blogósfera china, Wen tiene a su favor un estilo coloquial en sus discursos aunque tampoco se aleja de los densos textos partidarios. "La diferencia es que Wen puede mostrar desde una sonrisa hasta una lágrima", escriben sus simpatizantes.
Varios dirigentes chinos lo describen como un líder que suele pedir opiniones y consultar sus propias decisiones. Los expertos dicen que no será el mejor líder de China, pero el público en Internet tiene la percepción que "es una buena persona".
EL PERSONAJE
Wen Jiabao (1942), PRIMER MINISTRO CHINO
Es un ingeniero especializado en geología. Su trayectoria política empezó en la provincia de Gansu, similar a la del actual presidente Hu Jintao, que también desarrolló su carrera inicial en las provincias remotas del interior de China.
Sin embargo, a diferencia de Hu, en la década del 80 Wen ya estaba en Beijing trabajando para los primeros ministros Hu Yaobang y Zhao Ziyang. Precisamente fue asistente de este último, al que acompañó a la Plaza Tiananmen en 1989 cuando Zhao Ziyang intentó convencer a los manifestantes para que abandonaran las protestas. Existe una fotografía en la que se lo ve detrás de Zhao mientras este se dirige a los estudiantes con un megáfono.
Después de la intervención del ejército en la Plaza Tiananmen, Zhao fue apartado de todos sus cargos. Pero Wen logró sobrevivir a las luchas por el poder en las que salieron beneficiados los políticos de la llamada facción de Shangái, encabezada por Jiang Zemin.
En el 2003, como aliado de Hu Jintao, ocupó el puesto de primer ministro. Sus éxitos en política económica y su aparente carácter conciliador parecen haberlo convertido en un líder especialmente querido y popular como no se veía en China desde la época de Deng Xiaoping.
Historias sobre Wen
Su popularidad ha crecido tanto como las historias sobre él que circulan en Internet, muchas de las cuales reclaman ser verídicas. Se dice que en plenas tareas de rescate en Sichuán, el primer ministro daba órdenes a generales, trazaba planes y despachaba a las tropas.
Un periódico de Hong Kong y un portal de Internet con centro de operaciones en Guandong publicaron que Wen tuvo una aparatosa caída mientras inspeccionaba los escombros en Sichuán pero se rehusó a recibir tratamiento médico.