La propuesta del Gobierno que busca que la Corte Interamericana de Derechos Humanos tenga una segunda instancia que examine sus fallos va perdiendo aire a medida que se confronta con la realidad.
La representante del Perú ante la OEA, María Zavala, habló de la dificultad de alcanzar el consenso necesario entre los países del hemisferio.
"Si el Perú decide formalizar este pedido, tendrá una labor ardua para lograr el respaldo de los Estados pertenecientes al sistema interamericano, ya que habría que cambiar toda la Convención Americana de DD.HH.", apuntó la ex ministra de Justicia.
Su antecesor en el cargo y hoy titular de Defensa, Ántero Flores-Aráoz, sugirió efectuar cambios sustanciales en el reglamento del sistema interamericano de derechos humanos.
"(Estos) se pueden efectuar con la mayor inmediatez posible, a diferencia de una modificación del estatuto o un cambio del tratado, que necesita que se pongan de acuerdo todos los países signatarios", dijo.
Para Alberto Borea, también ex representante del Perú ante la OEA, "es absurdo y eventualmente violatorio" pretender que haya una segunda instancia en la Corte de San José. "Está fuera de toda la lógica del derecho", agregó.
Borea advirtió que si el Gobierno mantiene esta postura "se nos podría emparentar con Venezuela, que busca quitarle autoridad a los derechos humanos".