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"Tengo un equipo de amigos"

PATRICIA BARRIOS. KURAME ES EL PRIMER VOLUNTARIADO DIRIGIDO ESPECÍFICAMENTE POR JÓVENES EN ESSALUD Y ELLA ES SU COORDINADORA GENERAL. AQUÍ NOS RELATA SU CORTA, PERO FRUCTÍFERA EXPERIENCIA

Por Fiorella Carrera

¿Cómo surgió este interés por servir?
Por curiosidad, fui a hacerme una consulta médica y vi que había un Programa Nacional de Voluntariado. Me explicaron toda la organización y hablé con el gerente de la oficina encargada, me dijo que estaban pensando en desaparecerlo. Eso fue hace un año, allí empecé a interesarme. Hicimos una encuesta y vimos que esta actividad representa un ahorro de unos 10 millones a la institución.

Aparte de esa coyuntura había un vacío, ¿verdad?
Sí, pues no había un voluntariado dirigido por jóvenes. A medida que iba recorriendo los hospitales y hablando con médicos, jefes de servicio y enfermeras, vi que había muchas actividades que podían realizarse y que no eran incluidas por el voluntariado de adultos. Además, como joven puedo notar que hay pocos espacios de participación para nosotros.

La gente puede pensar que un proyecto dirigido por jóvenes es improvisado
No fue así, trabajamos con una asesora de proyecto de juventudes, Dorina Verón, y con Verónica Espinoza, que dirigió antes un programa que albergó a 600 mil personas. Aparte uno puede ver el vínculo entre el joven y el paciente, que representa a una parte vulnerable del país. Ellos se identifican con el problema y están dispuestos a generar soluciones y dar su tiempo para ello, no uno que les sobra sino que les falta.

¿Cómo está organizado Kurame?
Hay una coordinadora general y además siete proyectos que son a su vez líderes de los hospitales y los que posibilitan la realización de las diez actividades: profe hospitalario, mano amiga, comparte tu pasión, biblioteca móvil, comando preventivo nutricional, intervención en emergencias y desastres, comando seguro, eventos especiales, cura-claun (con capacitación de dos meses) y guía hospitalario.

Veo que hay trabajo fuera del hospital.
Hay actividades que están diseñadas para realizarse en la comunidad, como comando preventivo nutricional, charlas en escuelas públicas, dando información sobre paternidad responsable, prevención de enfermedades, tema muy importante para Essalud.

Cuéntame de la primera convocatoria.
Fue una gran sorpresa, porque el proyecto empezó a gestarse poco antes de setiembre, todo fue muy rápido. Me senté en mi oficina, por primera vez, dos semanas antes de que empezara la campaña. Tuve la ayuda de mi amigo Renzo Petalugo, que diseñó la imagen y el nombre. Lo que hicimos fue instalar módulos de inscripción en universidades, institutos y centros comerciales. La idea era que el voluntariado fuese inclusivo, abrimos el programa a todas las personas sin excepción.

¿Cuántos jóvenes llegaron?
Se inscribieron 7.500. Fue la captación más grande que hemos tenido hasta ahora.

¿Ahora quiénes integran Kurame?
Son chicos que vienen de realidades completamente diferentes, puedes encontrar a cuatro liderando un hospital con antecedentes, edad y grado de cultura distintos. Ahí se ve que la pluriculturalidad de nuestro país es aceptada, lo que se traduce en ventajas.

¿Reciben apoyo externo?
Lo que hacemos son campañas internas de donación de libros, materiales para el trabajo. Los voluntarios hacen campaña, cada uno intenta autogestionarse y hacer su propio presupuesto.

Mucho trabajo, poco tiempo. ¿Cómo lo toman tus padres?
Se quejaban un poco porque el año pasado fue una locura: iba a la universidad, practicaba e iba al voluntariado, hasta enero mi vida fue una total locura, pero me apoyan, siempre me han dejado caminar sola. En verdad, el voluntariado requiere una gran inversión de tiempo, felizmente tengo el apoyo de los chicos que trabajan allí.

¿El trabajo administrativo te ha impedido seguir tu labor de voluntaria?
Para nada, he estructurado todo para que los coordinadores sean voluntarios al mismo tiempo porque el verdadero trabajo es el de campo, en un escritorio no se puede hacer nada.

Veo que la relación es muy cordial.
Sí, hemos aprendido juntos a gestionar. Estoy feliz de trabajar con ellos, son personas admirables. Es un equipo de amigos, en mi último cumpleaños lo sentí a través de las cartas que me enviaban. Gracias a ellos aprendí a valorar a mi país.

EL PERFIL
4Tiene 22 años y cursa el octavo ciclo de Derecho en la UPC.
4La convocatoria nacional la emprenderá a partir del 21 de julio en Ica, Chiclayo, Iquitos y Huancayo.
4Su hermana se dedica también al voluntariado, es coordinadora del programa Mano Amiga en el hospital Edgardo Rebagliati.
4Desde los 14 años, asiste a congresos de proyección social.
4A los 16 años participó en su primera actividad de voluntariado.

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