En nuestro país, el acceso a servicios adecuados de salud es todavía muy limitado (alrededor del 10%) y está concentradísimo en las ciudades, principalmente en aquellas de la costa.
Eso significa tres cosas: que hace falta más atención del Estado en el tema, que se necesitan más inversiones en el sector y que hay un espacio en el mercado para crecer y aprovechar, porque las personas están, básicamente, desatendidas.
En la medida en que la población sigue creciendo, estos servicios se harán proporcionalmente más escasos y más costosos. A menos que la oferta acompañe a la demanda.
Es así como, además de la inversión directa en el capital de las empresas, los fondos de inversión tienen otros mecanismo para financiar a las mismas.
Summa SAFI acaba de cerrar un fondo de US$70 millones (en el que participan tres de las cuatro AFP que hay en el Perú, además de otros actores extranjeros) para educación y servicios de salud. Pero también en servicios financieros (cajas), agroindustria y pesca.
"Lo novedoso de este fondo es que tiene un esquema de tipo mezanine. Eso significa que financia a la empresa desde afuera, como un banco, pero al mismo tiempo tiene derecho sobre las utilidades generadas en la empresa a partir del financiamiento", explica el gerente general de la administradora, Alexis Tschudi. Otra vez, el exceso de liquidez fuerza a las AFP y a otros actores económicos a invertir en sectores que siguen siendo nuevos en nuestro país.