LAS AUDIENCIAS CONTINÚAN
Johan Pinedo, uno de los abogados del procesado Alberto Fujimori, alarmó ayer al tribunal que juzga al ex mandatario al informar que este había sufrido, cerca del mediodía, un sangrado en la lengua recientemente operada y que tenía un fuerte dolor en la boca.
Sin embargo, tras un minucioso examen a cargo de dos médicos legistas, estos indicaron que "no se ha evidenciado ningún tipo de sangrado" y que el encausado estaba en condiciones de "continuar", por lo que el presidente de la Sala Penal Especial, César San Martín, ordenó proseguir la audiencia que duró hasta las 5:45 p.m.
En la diligencia de ayer, el testigo Julio Salazar Monroe, ex jefe del desaparecido Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), continuó cayendo en contradicciones y desdiciéndose en muchas de las aseveraciones que había hecho en años anteriores. Por ejemplo, dijo que la reorientación que dio Fujimori a la lucha antisubversiva en 1991 fue a través de una directiva escrita, sin embargo, como lo evidenció el fiscal Avelino Guillén, el ex jefe del SIN había declarado, en su ampliación de instructiva en febrero del 2003, que fue una directiva verbal.
Aseguró también que el SIN no hizo ningún informe tras el atentado senderista de la calle Tarata, no obstante que en el 2003 había señalado ante el juez que "el SIN hizo la evaluación sobre ese hecho para llevar información precisa al presidente".
El general (r) Salazar reconoció que Vladimiro Montesinos se reunía con militares, congresistas, ministros y personajes del Poder Judicial y del Ministerio Público.
También admitió que en 1991 se formó, con agentes del Servicio de Inteligencia del Ejército (entre los que estaba Santiago Martin Rivas) y del SIN, un grupo de analistas que fue enviado a la entonces Dincote para examinar la documentación incautada a Sendero Luminoso.
De otro lado, negó haber pedido a la policía que trasladasen al SIN a los dirigentes senderistas capturados Tito Valle y Yovanka Pardavé, como aseguraron en anteriores audiencias los ex generales PNP Ketín Vidal y John Caro.