BERLÍN [DPA]. Las radiaciones a las que se exponen los usuarios de teléfonos celulares no implican riesgos de cáncer en adultos, según un estudio presentado ayer en Berlín por el ministro de Medio Ambiente alemán, el socialdemócrata Sigmar Gabriel.
Tampoco los teléfonos inalámbricos ni las estaciones telefónicas próximas a una cama aumentan el riesgo de quienes duermen cerca a desarrollar tumores cerebrales, concluyó el informe. Asimismo, no se detectó relación entre los aparatos y los dolores de cabeza o las perturbaciones del sueño en adultos. El estudio se extendió durante seis años.
El estudio no se pronuncia sobre posibles riesgos a largo plazo, sobre todo en niños.
Este desconocimiento sobre los efectos de los teléfonos celulares hace que deba haber un "manejo cuidadoso de las técnicas de comunicación inalámbricas", sostiene el informe. Sin embargo, en el curso de la investigación se acumularon los indicios de que no hay relación entre el efecto de los campos electromagnéticos y las perturbaciones del sueño o los dolores de cabeza.
La pregunta sobre si el riesgo para la salud a largo plazo resulta más alto para los niños que para los adultos no puede ser respondida aún de manera concluyente.