Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
TRANSFORMEMOS EL OCÉANO PACÍFICO EN UN MAR INTERNO

Cinco promesas para una Asia unida

Por Yasuo Fukuda. Primer ministro de Japón

Debemos pensar hacia dónde se dirige Asia en los próximos 30 años. Me pregunto: ¿qué tipo de mundo podría ser dentro de 30 años? Pensando en voz alta, veo la imagen de una Asia en desarrollo que forma una red de países para los cuales el Océano Pacífico es un 'mar interno'. La vasta superficie de este océano ya se habrá reducido al tamaño del Mar Mediterráneo y continuará reduciéndose aun más.

¿Si consideramos que el Océano Pacífico es un mar interno, para quién es este 'mar interno'? Evidentemente, lo es para Japón y los países de Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean, su sigla en inglés), e incluso para Norteamérica y Sudamérica; y para Rusia, si continúa el desarrollo de su región del extremo oriente. Desde ya, es un mar interno para China y las naciones de Indochina, Australia y Nueva Zelanda, y considero que este mar también se extiende más allá de la India para conectar las naciones de Medio Oriente.

Imagino que ustedes podrían considerar que este argumento que implica concebir al Océano Pacífico como mar interno es inesperado o grandioso. Pero pensando de esta manera podríamos ampliar nuestra visión psicológica de forma radical sobre la región, ¿por qué no? Aquí, en el siglo XXI, ¿no deberíamos eliminar el divisionismo psicológico de corta vista que divide al Océano Pacífico en una parte occidental y otra oriental?

A la luz de esta nueva perspectiva, es evidente que aquí la palabra clave es 'apertura'. Sinceramente, esperamos ir en la búsqueda del potencial ilimitado de la región con nuestros amigos de Asia y del Pacífico, y a ese fin, el punto de partida para la sociedad japonesa debe ser vivir en la apertura y la diversidad, abriéndose a sí mismo a la diversidad de la región Asia-Pacífico y el mundo.

Actualmente, los países que rodean el Océano Pacífico representan aproximadamente el 60% de todo el PBI mundial, y más del 40% del valor total del comercio internacional. De observar alrededor de la línea costera de este futuro mar interno del Pacífico dentro de 30 años, seguramente veríamos que unas 10 de las principales potencias económicas se encuentran en ese mar interno llamado Océano Pacífico. Hoy en día, Asia ha entrado en escena como actor central de la historia mundial. Esta región es una red en permanente expansión y desarrollo, vinculada con el resto del mundo por el mar.

Pese a ello, esa red no evolucionará por sí sola. Los países asiáticos deben ampliar firmemente su visión hacia el Pacífico y desarrollar su capacidad de participar en la creación de esta red. Además, debemos mejorar el entorno necesario. Por eso, la cuestión que enfrentamos es qué debemos hacer específicamente para lograr esta red.

Hay cinco promesas que deberán cumplirse para llegar con buenas perspectivas al futuro de la región Asia-Pacífico. Primera: apoyar decididamente la integración y el desarrollo de la Asean; segunda: reforzar la alianza Japón-EE.UU.; tercera: cumplir con nuestras responsabilidades como 'Nación Promotora de la Paz'; cuarta: desarrollar la infraestructura para intercambios intelectuales y generacionales que fortalezcan el futuro de la región a través del intercambio de jóvenes. La quinta de mis promesas se refiere a que es imperativo abordar, mediante los esfuerzos de todos, el desafío de lograr el crecimiento económico al mismo tiempo que la protección ambiental y el tratamiento del cambio climático.

Entre los desafíos que encaramos, los preparativos para el cambio climático y los intentos por mitigarlo, se presentan asuntos que exigen el compromiso de todos. De la misma manera sucede con las cuestiones hídricas, los asuntos energéticos y la seguridad alimentaria.

Japón ha atravesado por numerosos momentos difíciles en el pasado. La contaminación ambiental de Japón hace 44 años era sumamente grave. Hace 15 años, la economía de burbuja estalló, tras lo cual también sufrimos una grave recesión deflacionaria. Japón es una nación que ha sido apabullada por una verdadera montaña de problemas, pero también es una nación solucionadora de problemas que ha podido superarlos.

En el dinamismo de Asia, que traerá un gran impulso en el crecimiento y en la transformación del Océano Pacífico en un mar interno, tengo la esperanza de que Japón desempeñe un rol que le permita expandir las actividades y servir de núcleo central para la estabilidad y el desarrollo. Es crucial que toda la región Asia-Pacífico participe en la construcción de relaciones de mutua garantía y confianza, en otras palabras, que trabaje unida.

La región de Asia-Pacífico es una red dinámica, en expansión, con un mar que sirve de intermediario. Para cerrar mi discurso de hoy, diré que Japón y el pueblo japonés necesitan forjar vínculos trabajando junto con la gente que vive en esta región, mientras fortalecemos la confianza de corazón a corazón.

(*) Extraído del discurso del primer ministro japonés con motivo de la Conferencia Internacional sobre el Futuro de Asia

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook